El 2 de marzo de 1972 la policía de Hamburgo, a través de la comisión especial Soko, irrumpió en un apartamento del distrito de Rotherbaum mientras perseguía a miembros de la llamada banda Baader‑Meinhof, conocida como la Fracción del Ejército Rojo (RAF). El responsable de la operación, el comisario jefe Hans Eckhardt, resultó herido de gravedad y falleció tres semanas después.
Intercambio de disparos en el escalón
Al llegar al inmueble de la Heimhuder Straße 82, los agentes encontraron la puerta cerrada. A las 22:45 h, un autobús Volkswagen se detuvo frente al edificio y dos hombres descendieron y entraron. Al abrir la puerta del segundo piso, se toparon con los policías armados. Uno de los sospechosos gritó “¡Manos arriba, policía!” y, en ese instante, el otro sacó una pistola y disparó contra el comisario Eckhardt, alcanzándolo en pecho y abdomen.
Los agentes devolvieron el fuego, hiriendo al tirador, que intentó huir pero quedó atrapado en la escalera. El segundo individuo fue arrestado sin resistencia.
El atacante: Manfred Grashof
Los servicios de emergencias atendieron al herido mientras los investigadores identificaban al autor del disparo: Manfred Grashof, de 25 años, integrante del núcleo duro de la RAF. Un año antes había participado en un tiroteo con la policía en Fráncfort y había escapado. Dentro del grupo, bajo el alias “Carlos”, era experto en falsificación de documentos; en el apartamento se halló un taller de falsificación bien equipado.
La Red del Ejército Rojo (RAF)
La Fracción del Ejército Rojo (RAF) se fundó en primavera de 1970 por Andreas Baader, Ulrike Meinhof y Gudrun Ensslin. Aunque sus orígenes están ligados al movimiento estudiantil de finales de los años 60, la organización se definía como una guerrilla urbana inspirada en los movimientos revolucionarios latinoamericanos, y buscaba la caída del sistema político mediante la violencia.
Entre 1972 y 1977 la RAF llevó a cabo una serie de robos, atentados con bombas (como el ataque a la sede del ejército estadounidense en Fráncfort y al edificio de Axel Springer en Hamburgo) y secuestros. El punto álgido llegó en el llamado “Otoño Alemán” de 1977, con el secuestro y asesinato del presidente de la Confederación de la Industria Alemana, Hanns Martin Schleyer, y el secuestro del avión Lufthansa “Landshut”. En total, la RAF cobró 34 víctimas.
El cómplice de Grashof: Wolfgang Grundmann
El segundo sospechoso, Wolfgang Grundmann, de 23 años, era estudiante de Marburg y estaba buscado por su presunta participación en un robo a un banco en Kaiserslautern, en el que un policía resultó herido y se sustrajeron unos 130 000 marcos.
Los médicos luchan por la vida del comisario
Tras el tiroteo, el comisario Eckhardt fue trasladado al Hospital Universitario Eppendorf, donde los médicos intentaron estabilizarlo. A pesar de una aparente mejoría, el 20 de marzo falleció en la unidad de cuidados intensivos. Su funeral se celebró el 28 de marzo en el pabellón deportivo de Alsterdorf, al que asistieron aproximadamente 3 000 personas.
Sentencias y liberaciones
En 1977 un tribunal de Kaiserslautern condenó a Manfred Grashof a cadena perpetua por homicidio. El 2 de marzo de 1989, exactamente 17 años después del tiroteo, el entonces ministro presidente de Renania‑Palatinado, Bernhard Vogel (CDU), le concedió el indulto y fue puesto en libertad. Wolfgang Grundmann cumplió cuatro años de prisión por pertenencia a una organización terrorista.
Conclusión
El asesinato de Eckhardt marcó el primer de varios atentados de la RAF en Hamburgo. Aunque la captura de sus miembros representó un duro golpe para la organización, la RAF continuó su campaña violenta hasta su disolución formal en 1998.