Norbert Schmid fue la primera víctima mortal del grupo terrorista alemán llamado Brigada del Ejército Rojo (RAF). El oficial civil fue asesinado a tiros en Hamburgo el 22 de octubre de 1971; el presunto autor nunca fue condenado. "El Estado traicionó a mi marido", declaró su viuda años después.
Por Jochen Lambernd
Los hechos de la noche del 22 de octubre
En la madrugada, los agentes de policía Norbert Schmid y Heinz Lemke vigilaban la salida de los pasajeros del S‑Bahn en el barrio de Poppenbüttel, desde su coche civil. Tenían la orden de observar a "niños en acogida escapados y a cualquier persona sospechosa" que deambulase sin objetivo aparente.
Aproximadamente a la 1:30 a.m. avistaron a una joven de pelo oscuro que emergía del aparcamiento subterráneo del centro comercial Alstertal (AEZ). Schmid le pidió identificación, pero la mujer huyó por la calle Heegbarg hacia un bloque de pisos. Schmid y Lemke la persiguieron. De repente apareció otra pareja; el hombre, lejos de colaborar, sacó un arma y disparó.
Schmid recibió varios disparos y cayó muerto; no llevaba chaleco antibalas. Lemke resultó herido solo en el pie, según su propio testimonio. Los agresores escaparon en el coche de los policías.
Identificación del tirador
La persecución policial se inició de inmediato. Tres quince minutos después, los agentes localizaron a una mujer en una cabina telefónica: Margrit Schiller, miembro buscado del grupo Baader‑Meinhof, futuro RAF. Aunque llevaba una pistola en el bolso, no había disparado. Lemke aseguró que el disparo provenía de un hombre. Gracias a una foto de fichaje, Schiller identificó a Gerhard Müller como el autor del tiroteo, y más tarde lo acusó ella misma.
Según los historiadores Stefan Aust ("The Baader‑Meinhof Complex") y Butz Peters ("Deadly Error: The History of the RAF"), la mujer que acompañaba a Müller esa noche pudo haber sido Ulrike Meinhof; otras fuentes, como la revista Die Zeit, mencionan a Irmgard Möller.
Reacción política
El entonces alcalde de Hamburgo, Peter Schulz (SPD), declaró que la RAF no tenía motivaciones políticas, sino que era "un grupo puramente criminal". El senador de Interior, Heinz Ruhnau (SPD), describió la muerte del agente como "un llamado a todos los ciudadanos a asumir su responsabilidad para frenar la violencia". El comandante de la policía de seguridad, Hans Pries, prometió no descansar hasta que los autores fueran llevados ante la justicia.
Los cargos contra Gerhard Müller fueron archivados
En 1972 se detuvieron varios miembros de la RAF. El 7 de junio, Gudrun Ensslin fue arrestada en una boutique de Hamburgo; Müller fue capturado el 15 de junio en Hannover junto a Meinhof. En el famoso proceso de Stammheim (1975‑1977) Müller fue tratado como testigo clave, aunque sin base legal. Finalmente, el tribunal regional de Hamburgo, el 16 de marzo de 1976, dictaminó que, pese a graves sospechas, no había pruebas suficientes para condenarlo por el asesinato de Schmid. Sólo fue condenado a diez años por pertenencia a una organización terrorista, pena que cumplió parcialmente y salió en 1979. Rumores de la época sostenían que el asesinato había sido "un regalo" para Müller como recompensa por sus declaraciones contra la RAF.
El dolor de la viuda Sigrun Schmid
En el funeral, Sigrun Schmid, de 25 años en aquel momento, expresó su impotencia: "El Estado, que mi marido protegía, lo traicionó". Tras la muerte del agente, quedó al cuidado de sus dos hijas pequeñas. En entrevistas de 2007 y 2010, la viuda describió una ira profunda y una falta de cierre judicial. Aún en 1991, cuando se habló de la posible liberación de algunos terroristas, declaró que imaginar al asesino viviendo una vida normal le provocaba una ira inmensa.
Una carta al presidente Horst Köhler
Durante el debate público de los años 2000 sobre la posible indulto a Brigitte Mohnhaupt y Christian Klar, Sigrun Schmid escribió al entonces presidente federal Horst Köhler pidiéndole que no mostrara clemencia. "Quien perdona a asesinos fríos y brutales se vuelve cómplice", afirmó. Köhler no respondió personalmente; un secretario de Estado le envió una respuesta protocolar que, según la Süddeutsche Zeitung, no aliviaba el sufrimiento de la familia.
El destino de Gerhard Müller
Se desconoce el paradero exacto de Müller. Se rumorea que ingresó en un programa de protección de testigos y recibió una nueva identidad. Según la ex fiscal general Monika Harms, falleció en 2005; su abogada, Leonore Gottschalk‑Solger, insinuó en 2007 que pudo haberse suicidado.
Qué ocurrió con los demás miembros de la RAF
- Gerhard Müller: arrestado en Hannover (1972); condenado a 10 años por pertenencia a una organización terrorista (1976); liberado en 1979; presunto fallecimiento en 2005.
- Margrit Schiller: prisión hasta 1973, re‑arrestada en 1974, liberada en 1979; vivió en Cuba y Uruguay antes de regresar a Berlín en 2003.
- Ulrike Meinhof: capturada en Hannover (1972); sentenciada a 8 años (1974); encontrada muerta en su celda en la prisión de Stuttgart‑Stammheim en 1976.
- Irmgard Möller: detenida en Frankfurt (1972); pasó 23 años en prisión; liberada en 1994 de la cárcel de Lübeck.
El recuerdo de Norbert Schmid
La tumba de Schmid en el cementerio de Volksdorf (Hamburgo) sigue recibiendo flores frescas. En el distrito de Hummelsbüttel, una plaza lleva su nombre, aunque el espacio es modesto y está rodeado de un supermercado, sin gran simbolismo. A diferencia de los policías fallecidos en servicio, que descansan bajo el icónico roble de sangre en el cementerio de Ohlsdorf, la familia de Schmid eligió el tranquilo cementerio de Volksdorf, donde la viuda asegura que el entorno refleja la naturaleza del fallecido.
Las flores de colores vivos que se colocan en su tumba contrastan con el gris sombrío que la violencia de la RAF imprimió en la vida de la familia Schmid.