El 17 de agosto de 1960 los Beatles pisaron por primera vez un escenario de Hamburgo. Su concierto en el Indra no fue un éxito comercial, pero marcó el inicio de la transformación de cinco jóvenes de Liverpool en futuras superestrellas mundiales.
Por Heiko Block, NDR.de
Ese día, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Stuart Sutcliffe y Pete Best hicieron su debut oficial como The Beatles en el Indra, en el barrio de St. Pauli. Fue su primera actuación remunerada, aunque el público era escaso y el repertorio limitado a clásicos del rock ’n’ roll de los años 50, ya que todavía no poseían canciones propias.
«Había una verdadera necesidad en St. Pauli»
“En aquel entonces no había bandas de rock decentes en Hamburgo”, explica la musicóloga y guía de tours Beatles, Stefanie Hempel, quien lleva ofreciendo visitas desde 2004. “El puerto atraía a marineros de Escandinavia y EE. UU., y todos buscaban rock ’n’ roll. En locales como el Kaiserkeller ya había jukeboxes; la demanda era clara”. Fue entonces cuando Bruno Koschmider, propietario del Kaiserkeller y del Indra, decidió introducir el rock al barrio.
Todos querían rock auténtico, ¿pero de dónde sacarlo?
Koschmider intentó primero con músicos alemanes, pero el público del Kaiserkeller los rechazó. “Peter Kraus y Ted Herold no convencían; la gente quería rock real”, comenta Hempel. El camino más corto era Inglaterra. Primero contrató a Tony Sheridan y sus Jets, y luego viajó a Londres en busca de más bandas.
“¡No traigan a los Beatles a Hamburgo!””
En el 2i’s Coffee Bar de Soho conoció a Allan Williams, agente de Liverpool. Williams le ofreció sus bandas a un precio menor. “Para los músicos de Liverpool era la primera oportunidad de ganar dinero, ya que en su ciudad aún no había escena rockera”, señala Hempel. Así llegaron Derry and the Seniors y, como cuarta opción, los Beatles.
Según Hempel, “Los Seniors le dijeron a Williams: ‘Nos va bien en Hamburgo, no envíen a los Beatles; esa banda arruinaría nuestra reputación’”. Sin embargo, los Beatles aceptaron el compromiso a pesar de su escasa experiencia.
Contrato comprendido sólo tras llegar a St. Pauli
Los Beatles arribaron la noche del 17 de agosto de 1960 y tocaron su primer espectáculo ese mismo miércoles. Al principio no sabían que tocarían toda la noche. “Solo comprendieron bien el contrato después de llegar, pues estaban acostumbrados al toque de queda inglés de las 23 h”, relata Hempel.
El "agujero negro" del antiguo cine Bambi
Tras firmar, Koschmider les asignó dos pequeñas salas sin ventanas del antiguo cine Bambi, en Paul‑Roosen‑Straße, que los chicos llamaron “el agujero negro”. El contrato les exigía tocar cuatro horas y media entre semana y hasta seis los fines de semana, con solo un día libre (los lunes).
Chuck Berry y Buddy Holly en la primera noche
No se conoce la canción de apertura, pero el programa incluía temas de Chuck Berry, Little Richard, Gene Vincent, Carl Perkins y Buddy Holly. “Aunque todavía eran una banda mala, lo que más llamó la atención de Howie Casey fue su voz”, recuerda Hempel.
«Todavía buscaban acordes»
Los Beatles estaban muy inexpertos; buscaban los acordes con los dedos y tocaban de forma rígida. El público era reducido, aunque algunos curiosos del Kaiserkeller llegaron a ver a los “ingleses” recién llegados.
Indra, el futuro Kaiserkeller
El Indra era una mezcla de cabaret, strip‑tease y club de música en una zona poco iluminada. Koschmider quería que los Beatles lo convirtieran en el nuevo Kaiserkeller, y con el tiempo el club empezó a prosperar.
Presión constante en el barrio
El propietario presionaba a los jóvenes para que animaran al público de St. Pauli. “Nuestro trabajo era montar un espectáculo que atrajera a la gente y la hiciera quedarse”, recordó Paul McCartney. A veces el club estaba vacío y los Beatles improvisaban con canciones como “Dance In The Street” de Gene Vincent.
Del Indra al Kaiserkeller
Después de 41 actuaciones en el Indra, Koschmider los trasladó al Kaiserkeller, donde tocaron 50 noches. Ya habían ganado experiencia, una audiencia propia y comprendían lo que el propietario esperaba de ellos.
Amistad con la escena artística: nace el look "hongo"
En Hamburgo conocieron a la fotógrafa Astrid Kirchherr y al círculo artístico de los "Exis", liderado por Klaus Voormann. “Sin Hamburgo no habría 'cabezas de hongo'”, afirma Hempel. Los Beatles adoptaron el estilo de sus nuevos amigos, marcando su imagen icónica.
92 noches en el Top Ten y la apertura del Star Club
Su segunda estancia fue en el Top Ten Club, donde tocaron 92 noches consecutivas sin descanso. Más tarde, fueron invitados tres veces al Star Club, incluida su apertura el 13 de abril de 1962, consolidando su fama en la escena local.
Hamburgo, el taller de los Beatles
El historiador Mark Lewisohn dice: «No Hamburg, No Beatles». Sin esas largas noches de trabajo, la banda no habría desarrollado su cohesión ni su profesionalismo. Allí conocieron a Ringo Starr, quien sustituyó a Pete Best en el Kaiserkeller.
Legado para la cultura de clubes de Hamburgo
Los Beatles y Tony Sheridan fueron la chispa de la cultura de clubes de St. Pauli, que convirtió a Hamburgo en la capital del pop y rock alemán de los años 60. El Star Club, bajo el lema "La cuna de los Beatles", atrajo a figuras como Jimi Hendrix y Ozzy Osbourne.
Una pasión que no se apaga
Para Stefanie Hempel, los Beatles son casi familia: “No puedo imaginar mi vida sin ellos; su música me dio energía y pasión que nunca termina”.
1 200 horas en los escenarios de Hamburgo
Entre agosto de 1960 y diciembre de 1962, los Beatles tocaron 281 conciertos en cuatro clubes, acumulando unas 1 200 horas de escenario. Su última visita fue el 26 de junio de 1966, cuando regresaron como superestrellas.
Lennon: «Crecimos en Hamburgo»
En su último concierto en la ciudad, John Lennon afirmó: «No crecimos en Liverpool, crecimos en Hamburgo». Allí, entre marineros, gángsters y prostitutas, los jóvenes amateurs se forjaron como músicos con potencial mundial.