Historia de Europa

La Guerra Civil Catalana (1462‑1472)

Juan II (1458‑1479), hermano de Alfonso V, fue el nuevo monarca de Aragón. Cuando accedió al trono, ya contaba con una larga experiencia: en Castilla había encabezado el grupo de los “infantes de Aragón”, en Navarra fue rey consorte desde 1425 y monarca efectivo desde 1441, y había sido Teniente General de Cerdeña y Sicilia entre 1415 y 1416. La Corona de Aragón, y en especial Cataluña, se encontraba en una situación extremadamente delicada.

La Guerra Civil Catalana (1462‑1472)

Contexto de la guerra civil

Juan II mantuvo durante años un conflicto con su hijo Carlos, Príncipe de Viana y heredero del Reino de Navarra. En el ámbito catalán, los sectores opositores al monarca apoyaron a Carlos. Las Cortes de Lérida (1460) obligaron a Juan II a liberar a su hijo, que entonces estaba preso. Ese mismo año se constituyó el Consell del Principat, integrado por la nobleza y el patriciado urbano, y en 1461 proclamó a Carlos de Viana heredero de Cataluña. Ante este panorama, Juan II aceptó negociar y firmó la capitulación de Villafranca del Penedés (junio de 1461). Según Josep María Salrach, dicho acuerdo “recogía todas las exigencias políticas de la oligarquía desde Pedro el Ceremonioso”, y supuso un importante freno a las aspiraciones del rey, estableciendo, entre otras cosas, que Juan II solo podría entrar en Cataluña con autorización previa del Consell.

Inicio de la guerra civil

La Guerra Civil Catalana (1462‑1472)

Los llamados “pactistas”, es decir, los sectores sociales dominantes (grandes señores feudales, patriciado urbano y algunos líderes eclesiásticos), lograron una primera victoria. Sin embargo, la sospechosa muerte del Príncipe de Viana, pocos meses después de la capitulación, cambió radicalmente la situación. Fernando, hijo de Juan II y su segunda esposa Juana Enríquez, fue nombrado heredero de la Corona de Aragón. Mientras tanto, Cataluña vivía un clima prebélico. En febrero de 1462, los remensas de Gerona se rebelaron y, pocos días después, artesanos de Barcelona ofrecieron su apoyo incondicional a Juan II. El Consell del Principat reclutó rápidamente un ejército. El 11 de marzo de 1462, Juana Enríquez abandonó Barcelona acompañada de su hijo Fernando, marcando el inicio de una cruenta guerra civil que duraría aproximadamente una década.

Por un lado estaba el rey Juan II, respaldado por la ayuda militar francesa, los campesinos y sectores populares de las ciudades. Por el otro, la oligarquía rural y urbana, representada por la Diputación del General, y algunos sectores populares que se alinearon con ella. Los rebeldes propusieron colocar al rey de Castilla, Enrique IV, al frente del Principado; tras su renuncia recurrieron al conde Pedro de Portugal (1464‑1466) y, finalmente, a Renato de Anjou (1466‑1472). Con el tiempo, las batallas favorecieron progresivamente a la facción realista.

Principales hitos de la guerra civil

Algunos de los momentos clave fueron:

  • 1462: Gerona, sitiada por los rebeldes, resiste.
  • 1464: Lleida cae en manos realistas.
  • 1465: Las tropas de Juan II vencen en Calaf y ocupan Cervera y Tortosa.
  • 1467: Los rebeldes ganan en Vilademat y controlan el Ampurdán.
  • Finales de 1471: Los realistas recuperan Gerona y triunfan en Santa Coloma de Gramenet.
  • Octubre de 1472: Caída de Barcelona tras un largo asedio; la rendición de los rebeldes se formaliza en la capitulación de Pedralbes, poniendo fin a la guerra civil catalana.

Juan II adoptó una política conciliadora, sin represiones ni purgas. Sin embargo, la relación con la monarquía francesa se tensó porque el rey de Francia mantenía el control de Roussillon y Cerdanya, territorios que Juan II le había cedido en 1462 como compensación por su ayuda. Juan II falleció a los ochenta años, a principios de 1479.

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