Historia de Europa

Calgaco, el primer “Corazón Valiente”

Contexto histórico

En el verano del 77 d.C., Gnaeus Julius Agricola fue nombrado gobernador de Britania. La isla vivía una calma tensa: la revuelta de Boudica se había apagado, pero la frontera norte se volvía inestable. La tribu de los brigantes, bajo el mandato del anterior gobernador Petillius Cerialis, había avivado el deseo de libertad entre los pueblos del norte de Eboracum (York). Tras aplastar la rebelión, los insurgentes huyeron a las montañas de la entonces conocida Caledonia (actual Escocia).

Las campañas de Agricola

Entre 78 y 83 d.C. Agricola dirigió seis campañas para asegurar la zona norte. Recuperó la isla de Mona (Ánguila), sofocó la revuelta de los ordovices y, en 83, llegó casi hasta el territorio pictico, la primera vez que un ejército romano penetraba tan al norte desde la llegada de César.

Según De Vita Iulii Agricolae de Tácito, en esa campaña la Legio IX Hispana se encontró con el líder de los pictos Calgaco. Su nombre celta, calg‑ac‑os, podría significar «el que posee una hoja» o «el hombre con la espada».

El enfrentamiento en Mons Graupius

En la primavera de 84 d.C., Agricola movilizó la Legio IX Hispana y la XX Valeria Victrix, sumando unos 20 000 legionarios, 8 000 auxiliares británicos y 2 000 caballeros batavos. La coalición picta, bajo Calgaco, contaba con alrededor de 30 000 combatientes, hombres y mujeres, que luchaban como una familia.

Después de varios meses de escaramuzas, los pictos decidieron enfrentar al ejército romano en una colina que Tácito llamó Mons Graupius, situada en los Montes Grampianos, al norte de la actual Perth. Agricola desplegó sus tropas en posición defensiva: auxiliares británicos al frente, la XX Valeria Victrix en la retaguardia y la caballería batava en los flancos. Los pictos, con sus carrozas de guerra y su caballería, atacaron el flanco derecho romano, intentando romper la línea.

Calgaco concentró su infantería en bloque y lanzó un ataque masivo al centro de la formación romana. Sin embargo, los zanjas y empalizadas excavadas por los legionarios, junto con la disciplina y la caballería batava, neutralizaron la carga. Agricola reforzó el frente con cohortes batavas y, tras una caótica retirada de los pictos, la batalla terminó con una victoria romana decisiva.

Tácito registra unas 360 bajas romanas frente a 10 000 pictas, cifras que podrían estar exageradas para engrandecer a su cuñado.

El discurso atribuido a Calgaco

El supuesto discurso de Calgaco antes de la batalla parece más una creación de Tácito que una transcripción fiel. En él, el líder pictico denuncia la hipocresía romana:

"Roban, masacran, se apoderan bajo falsos nombres de autoridad; donde hacen desolación, llaman paz"

Esta frase abre la novela Valentia y resume la visión de los pictos sobre la expansión imperial.

Consecuencias

Tras la victoria, Agricola fue llamado a Roma y, poco después, el emperador Domitiano lo destituyó, ofreciéndole el cargo de gobernador de África, que rechazó. Agricola murió en el exilio en 93 d.C., probablemente por envenenamiento bajo órdenes de Domitiano.

El fracaso de la rebelión picta y la retirada de Agricola marcaron el fin de las ambiciones romanas más allá de lo que sería el Muro de Adriano. Según el autor, la ausencia de Escocia del Imperio se debió, en parte, a los celos de Domitiano.

Calgaco, el primer “Corazón Valiente” Calgaco, el primer “Corazón Valiente”