En esta ocasión analizamos las razones que llevaron a Augusto a crear un nuevo foro, un proyecto de propaganda política que buscaba elevar su figura en la historia de Roma mediante un lenguaje escultórico simbólico.
Orígenes y necesidad de un nuevo espacio
Según Suetonio, en su obra Vidas de los doce césares, Augusto construyó el foro “por el creciente número de litigantes y comerciantes, ya que los dos primeros no eran suficientes”. El rápido crecimiento de la burocracia romana y la expansión territorial tras Julio César exigían nuevos espacios públicos, pero la arquitectura y la decoración demuestran que el objetivo principal no era meramente funcional, sino la exaltación personal del emperador, realizada con el más exquisito mármol de Carrara.
Financiación y dedicación del templo
El foro se pagó con el botín de las campañas militares, al igual que hizo Julio César con el suyo. Suetonio también señala que el templo dedicado a Marte Ulitor (el vengador) se erigió en cumplimiento de una votación realizada antes de la batalla de Filipos (42 a.C.), donde Augusto vengó la muerte de su padre adoptivo, Julio César. Sin embargo, el templo también conmemora la victoria definitiva sobre Marco Antonio y Cleopatra en la batalla naval de Actium (31 a.C.), que le permitió consolidar todo el poder republicano.
Estrategia política y propaganda visual
Augusto supo gobernar la República de forma personalista sin despertar sospechas de tiranía. Creó un aparato propagandístico que incluía obras arquitectónicas y literarias como el Ara Pacis, la Eneida de Virgilio o la Historia de Roma de Livio. Todos estos recursos mostraban su respeto por las instituciones republicanas y, al mismo tiempo, presentaban a la gens Julia como descendientes de los dioses, situándolo como el culminante de la historia romana después de siglos de guerras civiles.
Programa escultórico del foro
El programa iconográfico del foro refleja la estrategia de exaltación personal de Augusto:
- Templo de Marte Ulitor: centro de la vida militar y política; allí se celebraban los sacrificios antes de las campañas y se declaraban guerras.
- Dentro del templo se veneraban tres divinidades: Marte como guerrero vengador, Venus Genetrix como madre de Aeneas y antepasada de la gens Julia, y el propio Julio César deificado por Augusto.
- En el frontón de la entrada, la escultura central muestra a Marte, flanqueado por Venus, Rómulo (fundador de Roma) y la representación del Palatino, residencia imperial.
- A los lados aparecen las diosas Fortuna (con la cornucopia) y Roma (personificación de la ciudad), así como la deificación del río Tíber.
Exedras y galerías
En las exedras y galerías con pórticos se exhibían estatuas de mármol y bronce dorado, cada una con un elogium que describía al personaje. En la exedra noroeste destaca Eneas, héroe troyano hijo de Venus, rodeado de los reyes de Alba Longa y de los miembros más destacados de la gens Julia, subrayando la legitimidad divina y heroica de Augusto.
El grupo central del foro
En el centro de la plaza se encontraba un grupo escultórico que muestra a Augusto en un carro triunfal, acompañado de la inscripción Pater Patriae (“Padre de la Patria”), título concedido por el Senado.
Inauguración y legado
El foro quedó concluido en el 2 a.C., cuarenta años después de iniciarse. Para su inauguración se organizaron los Ludi Martiales y una naumaquia que recreó la batalla de Actium, celebrando la victoria de Augusto y su general Marco Agripa sobre Antonio y Cleopatra.
Andar por esos espacios en su máximo esplendor habría sido una experiencia impresionante. Aunque hoy imaginamos a Roma cubierta de mármol, Augusto, según su propia biografía, transformó una ciudad “de barro” en una urbe adornada con el mejor mármol.
Colaboración con Rafael Heranz
Fuentes: “Una giornata nell'antica Roma”, Alberto Angela; “Guías arqueológicas: Roma”, Filippo Coarelli; Forum of Augustus.
Plan del Foro de Augusto
Reconstrucción de una exedra
Reconstrucción de la plaza del Foro de Augusto