Goya y sus majas
Entre las obras más célebres de Francisco de Goya y Lucientes (1746‑1828) se encuentran La maja desnuda y La maja vestida. Durante años se ha especulado sobre la identidad de la modelo, atribuyéndola a la duquesa de Alba del siglo XVIII (María del Pilar Teresa Cayetana de Silva y Álvarez de Toledo). Algunos rumores sugerían incluso un romance entre Goya y la duquesa, aunque estudios recientes dirigidos por Manuela Mena, responsable de la conservación de la pintura del siglo XVIII en el Museo del Prado, lo descartan. Lo que sí está documentado es la gran amistad que mantuvieron y que Goya plasmó en varios retratos.

El mito de la duquesa de Alba
La duquesa de Alba del siglo XVIII (María del Rosario Cayetana Alfonsa Victoria Eugenia Francisca Fitz‑James Stuart y de Silva) contrajo matrimonio el 12 de octubre de 1947 con Pedro Luis Martínez de Irujo y Artazcoz. Poco después, Pablo Picasso le hizo una propuesta inesperada: inmortalizarla al estilo de las majas de Goya. La duquesa relató la anécdota en una entrevista a abc.es:
–¿Qué le pasó realmente a Picasso?
–Picasso quería pintarme como la maja de Goya, pero mi marido se lo prohibió.
–¿Y tú no protestaste?
–Me habría gustado, la curiosidad era grande, pero en aquella época el escarnio habría sido demasiado. Hoy la vida ha cambiado mucho.
Picasso y la duquesa Cayetana
Las fotografías de la época muestran a una mujer considerada “atractiva a la vista”. Sin embargo, la constante exposición mediática de Cayetana de Alba ha moldeado la imagen que recordamos hoy, mucho más allá de la época en que Picasso la invitó a posar.