El contexto del comercio de esclavos en África
Desde el siglo VIII, los musulmanes que dominaban el norte de África saquearon el continente africano, capturando millones de personas para enviarlas al norte a través del Sahara y al Oriente por los puertos del Mar Rojo y el Océano Índico. Con la llegada de los portugueses en el siglo XV, el control del comercio de esclavos se trasladó a la costa occidental: los árabes abastecían al mundo oriental y los portugueses al occidental.
El descubrimiento de América generó una enorme demanda de mano de obra para plantaciones y minas. Aunque los españoles fueron los primeros en utilizar esclavos africanos, a partir del siglo XVI el comercio atlántico quedó casi exclusivamente en manos portuguesas, que utilizaban acuerdos comerciales (los llamados asientos negros) para suministrar esclavos a las colonias americanas a cambio de un porcentaje de los beneficios.
Portugal y la fundación de Angola
El aumento de la demanda de mano de obra llevó a Portugal a establecer una colonia al sur del río Congo, en lo que hoy es Angola. El nombre del país proviene de ngola, el título que ostentaban los reyes locales. Tras fundar Luanda en 1575, los portugueses tenían dos opciones para obtener esclavos: penetrar el reino Ndongo, habitado por los mbundu, o aliarse con pueblos vecinos enemigos de los mbundu, como los mbangala, para que hicieran el trabajo sucio.
En medio de este conflicto, el rey Kiluanji Kia Samba enfrentó a los portugueses y a los mbangala. Su hija favorita era Nzinga Mbande. Tras la muerte de Kiluanji en 1618, su hijo Mbandi lo sucedió y, para asegurar su linaje, ordenó el asesinato del hijo de Nzinga y la esterilización de sus hijas. Nzinga escapó.
El surgimiento de la líder Nzinga
En 1622, Mbandi envió a Nzinga como embajadora a Luanda. Como gesto de buena fe, ella se convirtió al catolicismo y fue bautizada Anna de Sousa, en honor a la esposa del gobernador João Correia de Sousa. Firmó un tratado de paz que otorgaba cierta independencia a cambio de permitir asentamientos portugueses en el interior y la entrega regular de esclavos. Nzinga, sin intención de cumplirlo, utilizó el acuerdo para ganar tiempo.
Durante la reunión, el gobernador le ofreció una silla y un tapete en el suelo, señalando su condición de vasalla. Nzinga, sin inmutarse, hizo que una de sus criadas se arrodillara y se sentara sobre ella, de modo que ambas quedaran al mismo nivel, demostrando igualdad.
Consolidación del poder y resistencia
Tras la muerte sospechosa de su hermano y sobrino, Nzinga se proclamó ngola Nzinga. Ofreció asilo a esclavos fugitivos y animó a los africanos capturados a unirse a su ejército. Ante la oposición de quienes consideraban aberrante que una mujer gobernara, adoptó la vestimenta ceremonial de su padre y creó un harén de concubinos varones vestidos de mujer.
En 1626 fue derrotada y se refugió al norte, donde fundó el reino de Matamba. La enemistad con Portugal continuó hasta 1641, cuando los holandeses tomaron Luanda. Nzinga estableció una alianza con los holandeses y recuperó parte del territorio ndongo, aunque no logró expulsar totalmente a los portugueses.
Últimos años y legado
Cuando Portugal recuperó Luanda en 1648, Nzinga volvió a Matamba y siguió luchando hasta 1654, cuando, a los 70 años, firmó un tratado de paz. Aceptó nuevamente la conversión al cristianismo y la renuncia a algunas costumbres, pero consideró que el precio era razonable después de más de cuatro décadas de resistencia.
Su muerte en 1663, a los 82 años, marcó el inicio de la ocupación portuguesa del interior del suroeste africano. En 1671, el reino de Ndongo y las posesiones de Matamba se incorporaron al Angola portugués.
Guerrera, estratega, diplomática y símbolo de la independencia angoleña
Cuando giré,
los brazos de dos hombres
el valor del soldado
los suspiros de dos poetas
todos, todos intentamos erguirnos
sobre los recuerdos de dos héroes
Ngola Nzinga
todos intentan elevarse
a la bandera de la independencia.
Fragmento del poema O içar da bandeira, de Agostinho Neto, líder del MPLA y primer presidente de Angola.