Introducción
Este artículo se centra exclusivamente en los hechos históricos del siglo XII relacionados con la sucesión del trono aragonés tras la muerte de Alfonso I el Batallador. No pretende abordar controversias políticas contemporáneas.
Contexto familiar y político
Ramiro II, conocido como el Monje, fue hijo de Sancho Ramírez, rey de Aragón (1063‑1094) y de Pamplona (1076‑1094). Sancho consolidó el territorio aragonés, unificó bajo su corona los reinos de Aragón y Pamplona y tuvo tres hijos que ocuparían sucesivamente el trono aragonés: Pedro I (1094‑1104), Alfonso I el Batallador (1104‑1134) y Ramiro II (1134‑1137).
El fin de la dinastía de Alfonso I
Alfonso I, tras conquistar Zaragoza en 1118, contrajo matrimonio con Urraca de Castilla y León, pero la unión no produjo herederos. Ante la falta de descendencia, Alfonso designó a las Órdenes Militares como herederas, decisión rechazada tanto por la nobleza aragonesa como por la navarra.
Ramiro II asume el trono
Ante la crisis, los nobles propusieron a Ramiro II, monje desde hacía más de cuarenta años, como rey. Su ascenso fue polémico: la nobleza de Pamplona se opuso y nombró a García Ramírez como su propio rey, separando nuevamente los dos reinos.
Ramiro, reacio a abandonar la vida monástica, tuvo que enfrentar la resistencia de la aristocracia. La leyenda de la "Campana de Huesca" relata cómo habría castigado a los nobles rebeldes, pero el episodio histórico real consiste en la decapitación de siete nobles que habían violado la tregua con los musulmanes.
Buscar un heredero
Para garantizar la continuidad dinástica, Ramiro se casó con Agnes de Poitiers. La boda tuvo lugar en Zaragoza el 29 de septiembre de 1134 y la reina dio a luz a una hija, Petronila, el 29 de junio de 1136. Con una heredera femenina, la cuestión del matrimonio de Petronila se volvió crucial.
El matrimonio con Ramón Berenguer IV
Tras rechazar la propuesta del rey León‑Castilla Alfonso VII, los aragoneses pactaron con Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. El contrato de compromiso, firmado en Barbastro el 11 de agosto de 1137, estableció que Ramiro II abdicaría a favor de su hija y que el condado de Barcelona pasaría a ser tutor y protector del reino. Se respetarían los fueros aragoneses y, en caso de que Petronila muriera sin descendencia, el trono pasaría a Ramón.
Ramiro II se retiró al monasterio de San Pedro el Viejo en Huesca, donde murió en 1157. Agnes también ingresó en un convento.
Consolidación de la unión
Cuando Petronila alcanzó los catorce años, en 1151, se celebró su matrimonio con Ramón Berenguer IV. Ella mantuvo el título de reina, mientras él recibió el título de Príncipe de Aragón. De la unión nacieron dos hijos: Alfonso, futuro rey Alfonso II el Casto, y Dulce, que se casó con el rey Sancho I de Portugal.
Alfonso II heredó el trono de Aragón y el condado de Barcelona tras la muerte de su padre en 1162, iniciando una etapa de mayor unidad entre ambos territorios.
Conclusión
La breve pero intensa etapa de Ramiro II como monarca aragonés fue fundamental para resolver la crisis sucesoria del siglo XII, sentando las bases de la unión dinástica entre Aragón y el condado de Barcelona que marcaría la historia de la Corona de Aragón.