Reformas legales y judiciales
En 1166 Enrique II promulgó la Assize of Clarendon, que creó un sistema de justicia real. Los tribunales del rey pasaron a conocer casos que antes eran competencia de los señores feudales, centralizando la administración de justicia y ampliando la autoridad real sobre la nobleza local.
Justicias itinerantes
El rey instituyó a los justices in eyre, magistrados que recorrían el reino para juzgar, hacer cumplir las leyes reales y cobrar impuestos. Su presencia en todas las provincias simbolizaba directamente el poder del monarca, incluso en los rincones más remotos.
Fortalecimiento de la Cancillería (Exchequer)
Enrique mejoró la eficiencia de la Cancillería, el tesoro real, lo que le permitió incrementar los ingresos y gestionar mejor los asuntos financieros. Con mayor control sobre los recursos, pudo financiar campañas militares y otras iniciativas que consolidaron su posición.
Creación de tribunales reales
Fundó la Court of Exchequer, encargada de los asuntos de ingresos, y la Court of King's Bench, que trataba los casos criminales. Ambos tribunales estaban bajo control directo del rey y se convirtieron en pilares del sistema jurídico inglés.
Limitación del poder feudal
Para reducir la influencia de los señores y barones que había crecido bajo el reinado de Esteban, Enrique impuso restricciones a la construcción de castillos, prohibió la guerra privada y reforzó el control real sobre las obligaciones feudales.
Medidas administrativas
Nombró a administradores capaces y leales en puestos clave y estableció mecanismos de control para evitar la corrupción. Esta administración más ágil le permitió ejercer el poder con mayor eficacia y responder rápidamente a los desafíos.