Historia de Europa

Batalla de Albelda (859): Ordoño I de Asturias contra Mûsá ibn Mûsa y los Banu‑Qasi

Contexto histórico

En el año 859 el reino de Asturias estaba bajo el gobierno de Ordoño I, hijo de Ramiro I y monarca desde hacía nueve años. Con él y su predecesor Alfonso I, la dinastía cantábrica de Fruela Pérez se había consolidado en el trono de Oviedo, desplazando a la antigua línea de Don Pelayo.

Ordoño I continuó la política de repoblación que había iniciado en el valle del Duero, intentando trasladar población cristiana a zonas deshabitadas del este de su reino. La desocupación del Duero no fue total; más bien, muchas localidades dejaron de formar parte de una organización administrativa central, quedando sin autoridad clara.

Los protagonistas

Mûsá ibn Mûsa era gobernador musulmán de la zona fronteriza del Alto Marca y pertenecía a la influyente familia Banu‑Qasi. Su ascendencia se remontaba a los condes visigodos que, tras la conquista árabe de 711, aceptaron el dominio musulmán conservando sus tierras y convirtiéndose al islam.

Su madre, Oneca, había sido esposa viuda del fundador del reino de Pamplona, Íñigo Arista, y madre de Fortún e Íñigo Íñiguez. En la época de Ordoño I, el rey pamplonés era García Íñiguez, sobrino de Oneca y aliado de los Banu‑Qasi.

La escalada del conflicto

En 852 Ordoño I reprimió una rebelión vasca y, al mismo tiempo, enfrentó a los musulmanes liderados por el príncipe Al‑Mundir. Aprovechando la victoria cristiana, Mûsá reforzó el castillo de Albelda, posición estratégica en la frontera con La Rioja que controlaba el valle del Ebro.

Ordoño intentó sin éxito expulsar al gobernador de Albelda, en parte porque la alianza con García Íñiguez complicaba la situación.

Batalla de Albelda (859): Ordoño I de Asturias contra Mûsá ibn Mûsa y los Banu‑Qasi

El giro inesperado

En 859 una incursión vikinga capturó a García Íñiguez, quien sólo fue liberado tras pagar un rescate de 90.000 piezas de oro. Durante ese año Mûsá no apoyó a su aliado pamplonés, rompiendo la alianza entre Pamplona y los Banu‑Qasi.

Aprovechando la debilidad de sus enemigos, Mûsá lanzó varias incursiones en La Rioja y Navarra, consolidando aún más su fortaleza en Albelda. Ordoño I, consciente de la amenaza, decidió actuar para evitar que el este de su reino quedara bajo constante ataque y para poder aplicar la política de repoblación en el valle del Ebro.

La batalla de Albelda

Ordoño selló una nueva alianza con García Íñiguez, ofreciendo a su hija Leodigundia en matrimonio, lo que aisló a Mûsá. El rey asturiano marchó contra Albelda; mientras una parte de su ejército asediaba la fortaleza, el resto se enfrentó a los Banu‑Qasi en el monte Laturce (conocido como el Collado de Clavijo).

La victoria asturiana fue rotunda: los musulmanes fueron masacrados y Mûsá resultó gravemente herido y huyó. Una semana después, Albelda cayó y su población fue aniquilada por los cristianos.

Batalla de Albelda (859): Ordoño I de Asturias contra Mûsá ibn Mûsa y los Banu‑Qasi

Consecuencias

El triunfo asturiano provocó la ira del emir de Córdoba, Muhammad I, y desembocó en la derrota asturiana en la batalla de la Cruz de la Morcuera, pero esa es otra historia.