Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 sacudieron al mundo entero. Muy pronto se supo que varios de los perpetradores habían vivido durante años en Hamburgo, entre ellos el llamado "piloto de la muerte" Mohammed Atta.
Por Marc‑Oliver Rehrmann
Tras los ataques al World Trade Center y al Pentágono, la policía de Hamburgo declaró el estado de alarma. Esa misma noche surgió el rumor de que la pista de los asesinos conducía a la ciudad hanseática. Al día siguiente, a las 22:20, el centro de situaciones policiales recibió una lista del FBI con los nombres de los sospechosos y, tras consultar el registro de población, confirmó que estaban registrados en Hamburgo.
Mohammed Atta: el "piloto de la muerte" y estudiante en Hamburgo
El 13 de septiembre de 2001, el periódico Hamburger Morgenpost publicó el titular "Los pilotos del terror vivían en Hamburgo". Atta, egipcio de 33 años, pilotó el primer avión secuestrado contra la Torre Norte del WTC. Vivía en el apartamento de la Marienstraße 54, en el distrito de Harburg, mientras estudiaba en la Universidad Técnica de Hamburgo‑Harburg, donde se matriculó en 1992. En verano de 1999 defendió su tesis sobre el casco antiguo de Alepo (nota 1,7) y dominaba el alemán a la perfección.
Línea de tiempo de Mohammed Atta
1 de septiembre 1968: Nace en Egipto.
1986‑1990: Estudios en El Cairo.
24 julio 1992: Llega a Alemania en un programa de intercambio.
23 noviembre 1992: Se matricula en la TU Hamburgo‑Harburg (planificación urbana).
Final de 1997: Viaja a Afganistán para contactar a Al‑Qaida.
1 noviembre 1998: Se muda al apartamento de la Marienstraße 54.
29 noviembre 1999: Regresa a Afganistán.
24 febrero 2000: Vuelve a Hamburgo.
3 junio 2000: Parte a EE. UU. y asiste a una escuela de vuelo.
11 septiembre 2001: Pilota el avión que se estrella contra la Torre Norte del WTC.
La "WG terrorista": últimos rastros en el baño
Atta compartía el piso de tres habitaciones (58 m²) con Ramzi Binalshibh y Said Bahaji. La policía inspeccionó el apartamento el 13 de septiembre de 2001; aunque la vivienda ya había sido remodelada, encontraron indicios de uso en el sanitario que pudieron atribuirse a los sospechosos. Los ocupantes habían abandonado el piso meses antes; Atta ya estaba en EE. UU. cuando se realizó el allanamiento.
En total se revisaron ocho pisos esa noche, según informó al día siguiente el entonces senador de Interior, Olaf Scholz. Se creó una comisión especial de 200 personas para investigar la "célula terrorista de Hamburgo", con el apoyo del FBI y la CIA.
La TU Hamburgo‑Harburg bajo el foco mediático
Periodistas de todo el mundo acudieron a la universidad para averiguar dónde vivían y estudiaban Atta y sus cómplices. En las dos semanas posteriores a los atentados, el personal de la TU recibió a 150 periodistas de 15 países. El rector de entonces, Christian Nedeß, declaró estar "conmocionado de que la pista del crimen condujera a Hamburgo" y lanzó una campaña de donaciones para los familiares de las víctimas, que fueron alrededor de 3 000.
Los pilotos de Hamburgo
De los cuatro suicidas, tres pasaron años en Hamburgo: Mohammed Atta, Marwan Al‑Shehhi (23 años, de los Emiratos Árabes Unidos) y Ziad Jarrah (26 años, libanés). Atta estrelló el avión contra la Torre Norte, Al‑Shehhi contra la Torre Sur y Jarrah, a bordo del Vuelo 93 de United Airlines, intentó alcanzar el Capitolio de Washington, pero los pasajeros obligaron al avión a estrellarse en un campo cerca de Pensilvania, provocando la muerte de todos a bordo.
Mohammed Haydar Zammar: "Atta era uno de mis mejores amigos"
Zammar, sirio naturalizado alemán, fue el enlace que reunió a la "célula terrorista de Hamburgo". Llegó a Alemania en 1971 y, tras años como mecánico, comenzó a reclutar a Atta, Binalshibh, Bahaji y otros en la mezquita Al‑Quds (Steindamm 103, distrito de St. Georg). En una entrevista con Der Spiegel en 2018 describió su motivación: "Queríamos ayudarnos como grupo, mantenernos con Dios y leer el Corán". Distribuía folletos con el llamamiento de Osama bin Laden al yihad.
De Hamburgo a Al‑Qaida en Afganistán
Atta y tres compañeros se desplazaron a un campo de entrenamiento afgano a finales de 1999, donde fueron detectados por la cúpula de Al‑Qaida, que ya planeaba los ataques contra EE. UU. Tras regresar, Atta se trasladó a Estados Unidos en el verano de 2000 para recibir instrucción de vuelo, preparando así los atentados.
La célula terrorista de Hamburgo
Mohammed Atta – líder, piloto del primer avión.
Marwan Al‑Shehhi – estudió construcción naval, pilotó el segundo avión.
Ziad Jarrah – estudió aeronáutica, pilotó el Vuelo 93.
Ramzi Binalshibh – logístico, detenido en Guantánamo.
Said Bahaji – inquilino principal del piso, huyó a Pakistán.
Zakariya Essabar – vivió brevemente con Atta, también huyó a Pakistán.
Mounir Al‑Motassadeq – amigo cercano, condenado a 15 años.
Abdelghani Mzoudi – acusado, absuelto y salió a Marruecos.
Motivaciones sociales
Zammar explicó que el grupo buscaba “no perderse en una sociedad que permitía todo: sexualidad, vestimenta indecente”. Querían apoyarse mutuamente y mantenerse fieles al Islam.
Mounir Al‑Motassadeq: condena y expulsión
En el primer juicio mundial por los atentados del 11‑S, el Tribunal Superior de Hamburgo condenó a Motassadeq a 15 años de prisión por colaboración en los homicidios de 246 pasajeros y pertenencia a una organización terrorista. Tras cumplir la mayor parte de la pena, fue expulsado a Marruecos en octubre de 2018 y tiene prohibida la entrada a Alemania hasta 2064, cuando cumpla 90 años.
Memorial frente al Consulado de EE. UU.
En septiembre de 2021, el alcalde de Hamburgo, Peter Tschentscher, y el cónsul general de EE. UU., Darion Akins, inauguraron una placa conmemorativa frente al Consulado General de Estados Unidos, a orillas del Alster, para rendir homenaje a las víctimas del 11‑S. "El 11 de septiembre de 2001 cambió el mundo", afirmó Tschentscher.