Historia de Europa

Cayo Suetonio Tranquilo, autor del "Libro de los Emperadores Romanos"

Cayo Suetonio Tranquilo, autor del  Libro de los Emperadores Romanos

Existen numerosos libros de historia que relatan la evolución de Roma. Entre ellos, el "Libro de los Emperadores Romanos" de Suetonio sigue siendo una fuente valiosa para comprender la época imperial.

La obra cubre a doce gobernantes, desde Julio César hasta Domiciano. Suetonio vivió entre los reinados de Trajano y Adriano, y al escribir sobre épocas anteriores adoptó un tono anecdótico y, a veces, sensacionalista, lo que reduce su fiabilidad como documento histórico.

Varios emperadores fueron juzgados con dureza por Suetonio; el caso más polémico es el de Tiberio, a quien describió como un tirano de moral cuestionable. Posteriormente, historiadores como Theodor Mommsen refutaron gran parte de esas acusaciones, y la visión dominante hoy en día es más equilibrada.

Amistad con Trajano y Adriano

El padre de Suetonio pertenecía a la clase ecuestre y se desempeñó como funcionario en la provincia de Germania bajo el emperador Otho.

El lugar exacto de su nacimiento es incierto, aunque la teoría más aceptada indica que no era originario del norte de África.

Suetonio cultivó estrechos lazos con Plinio el Joven, con quien compartió intereses literarios y políticos, y también mantuvo una relación de confianza con los emperadores Trajano y Adriano.

Cuando Plinio fue enviado a Britania, Suetonio lo acompañó como asistente.

Durante el mandato de Trajano trabajó como secretario, gestionando documentos oficiales. Bajo Adriano perdió su cargo tras un conflicto con la emperatriz Vibia Sabina y, a partir de entonces, no volvió a ocupar una posición pública.

Biografías de los emperadores romanos

Cayo Suetonio Tranquilo, autor del  Libro de los Emperadores Romanos

Suetonio alcanzó la fama gracias a su obra "Los doce Césares", que narra la vida de los gobernantes desde Julio César hasta Domiciano.

Debido al fuerte componente de chisme y anécdota, su valor histórico es menor que el de autores como Tácito; muchos estudiosos consideran que su fiabilidad es limitada.

El libro fue dedicado a Gayo Septicio Cláro, prefecto del pretorio, y ha sobrevivido casi íntegro, aunque la sección dedicada a Julio César presenta algunas lagunas.

Durante la era de Teodosio gran parte del material romano fue destruido; por eso la obra de Suetonio resulta especialmente valiosa, pues conserva información que de otro modo se habría perdido.