Historia de Europa

¿Qué hizo realmente Marco Emilio Lépido?

¿Qué hizo realmente Marco Emilio Lépido?

Marco Emilio Lépido fue el tercer miembro del Segundo Triunvirato, junto a Octaviano y Marco Antonio. ¿Cuál fue su papel real en la historia? La respuesta no es tan gloriosa como la de sus compañeros.

La prestigiosa gens Aemilia

Lépido pertenecía a la influyente gens Aemilia, una familia que había producido numerosos cónsules, entre ellos el famoso Escipión el Africano. Su padre, Marco Emilio Lépido el mayor, había sido censor y murió en la derrota contra Pompeyo en Cerdeña.

Joven, Lépido sirvió bajo Julio César en la Guerra de las Galias, se ganó la confianza del futuro dictador y, tras la victoria en Farsalia, fue nombrado cónsul en 78 a.C. César lo consideraba de fiar y, cuando se nombró dictador perpetuo, lo nombró magister equitum, el segundo al mando del ejército.

Tras el asesinato de César en el 44 a.C., Lépido fue designado pontifex máximo, sustituyendo al caído dictador, y se alineó con Marco Antonio en la lucha contra Octaviano.

El Segundo Triumvirato

¿Qué hizo realmente Marco Emilio Lépido?

Los enemigos comunes —los asesinos de César, liderados por Bruto y Casio— obligaron a Octaviano, Marco Antonio y Lépido a formar el Segundo Triunvirato (43‑36 a.C.). Su objetivo principal era eliminar a los conspiradores.

El triunvirato promulgó los proscriptos, entre los que se encontraba el famoso discurso de Marco Tulio Cicerón, y persiguió a los asesinos de César. Bruto y Casio huyeron al Oriente, pero fueron derrotados en la batalla de Filipos (42 a.C.). Lépido, sin embargo, no participó en esa contienda; él se quedó al mando de la provincia de África mientras Antonio controlaba el este y Octaviano el oeste.

Con el paso del tiempo, la ambición de Octaviano entró en conflicto con Lépido. En el 36 a.C., tras la derrota de los hijos de Octaviano y de Pompeyo en la guerra civil, Octaviano aprovechó la ocasión para atacar a Lépido, quien perdió todas sus provincias y poderes civiles, quedando solo como pontifex máximo. Murió tranquilamente en el 13 a.C.

Valoración personal de Lépido

En medio de una época de guerras civiles y asesinatos políticos, Lépido tiene una «ventaja» notable: logró vivir una muerte natural. Mientras figuras como César, Pompeyo, Craso, Bruto, Casio, Cayo y Marco Antonio murieron en batalla o fueron ejecutados, Lépido escapó a la muerte violenta y disfrutó de una vejez sin sobresaltos.

Su única gran hazaña, por tanto, fue sobrevivir a la convulsión del siglo I a.C. y morir como un ciudadano romano respetado.