Historia de Europa

¡Uno de cada veinticinco! El récord de los húsares

En la famosa batalla de Khotyn (1621) los polacos triunfaron pese a la ventaja de 16 veces de los turcos. En Kluszyn (1610) los moscovitas superaban a la caballería polaca entre 14 y 18 veces, y aun así los húsares salieron victoriosos. ¿Será ese el máximo logro de los húsares? La respuesta está en un enfrentamiento casi olvidado cerca de Kutyszczami.

Los libros de historia señalan a los húsares como una de las formaciones de caballería más eficaces de la era moderna, capaces de derrotar a enemigos mucho más numerosos cuando se emplean correctamente. El año 1660 demostró que su potencial era aún mayor, y su mayor hazaña llegó... por pura casualidad.

El episodio se sitúa justo después del fin del “Diluvio Sueco” y del Tratado de Oliwa, y a pocos años de la traición de Bohdan Chmielnicki a los rusos. La soberanía polaca sobre las fronteras sureste y la pertenencia de Ucrania seguían sin resolverse.

¡Uno de cada veinticinco! El récord de los húsares

En Kluszyn (1610) los moscovitas contaban con una ventaja de 14 o incluso 18 veces. En Kutyszczami, los húsares superaron una desproporción de ¡25 a 1!

En el verano de 1660, el ejército combinado ruso‑cosaco en Ucrania reunía unos 31 000 hombres. Aunque los polacos disponían de casi el doble de tropas, el apoyo de los tártaros equilibró las probabilidades. El comandante ruso, Vasyl Sheremetev, subestimó la fuerza polaca y se preparó para la batalla.

¿Un húsar por cada veinticinco? El reto del combate

Solo los prisioneros capturados le hicieron comprender a Sheremetev que la victoria no estaba asegurada. Decidió retirar sus fuerzas y unirse al ejército cosaco de Jerzy Chmielnicki, que contaba con 20 000 soldados. Los polacos no podían permitirlo.

Sin embargo, el comandante ruso empleó una maniobra astuta y, al alba del 26 de septiembre de 1660, marchó casi sin ser detectado. La única opción para Polonia fue lanzar una persecución frenética. Los húsares polacos no alcanzaron al cuerpo principal del enemigo, pero sí alcanzaron su retaguardia, mucho más lenta.

Los polacos localizaron al enemigo cerca del pueblo de Kutyszczami, protegido por dos regimientos: uno de caballería ligera rusa (reiters) y otro de infantería cosaca. En total, los opositores sumaban entre 3 000 y 3 500 hombres, o incluso más.

¡Uno de cada veinticinco! El récord de los húsares

En Kutyszczami, apenas 140 húsares derrotaron a esos 3 000‑3 500 moscovitas.

La persecución polaca era escasa: sólo dos banderas de húsares, con alrededor de 140 caballeros. A pesar de la enorme desproporción, el comandante de una de las banderas, Władysław Wilczkowski, lideró la carga con apenas decenas de jinetes. La segunda bandera, bajo el mando de Stanisław Wyżycki, se unió al combate con cierto retraso.

Radosław Sikora, autor de Batallas y cargas extraordinarias de los húsares, relata:

Durante la carga, los atacantes rusos lograron disparar varios tiros de rifle, pero las bajas polacas fueron mínimas. Sólo resultó herido en la rodilla el hijo de un subalterno de Piotr Ozga, proveniente de Lvov. La caballería rusa no pudo resistir el impacto y comenzó a retroceder, lo que desorientó a la infantería cosaca. Los húsares aprovecharon la confusión, se adentraron entre los cosacos y, al no encontrar cobertura, estos se tiraron al suelo.

El ataque, aunque improvisado, no cambió el curso de la campaña, pero sí sembró terror entre los moscovitas ante la temible caballería polaca. Los húsares lograron una hazaña asombrosa: vencieron a un enemigo con una ventaja de 20‑25 veces y casi sin pérdidas.

Fuentes

Este artículo se basa en:

  • Radosław Sikora, Batallas y cargas extraordinarias de los húsares, Instituto Erica de Publicaciones, 2011.