Historia de Europa

¿Cómo recuperar la propiedad que el zar ruso arrebató al Estado polaco?

Introducción

En los últimos años los medios vuelven a hablar sobre la restitución de bienes nacionalizados tras la guerra, pero este problema no es exclusivo de la Tercera República. En la Segunda República Polaca también se presentaron numerosos procedimientos para recuperar propiedades confiscadas por decisiones tomadas mucho antes, incluso por el propio zar ruso.

El caso de la casa Zamoyski en Nowy Świat

Los herederos del conde Andrzej Zamoyski reclamaban un edificio situado en la calle Nowy Świat 67/69, en Varsovia. Andrzej Zamoyski había sido uno de los líderes de los "Blancos" en la víspera del Levantamiento de Enero y, en 1862, fue expulsado del Reino de Polonia por sus actividades.

El atentado contra el gobernador Fyodor Berg

¿Cómo recuperar la propiedad que el zar ruso arrebató al Estado polaco?

El 19 de septiembre de 1863 un grupo de ocho conspiradores intentó asesinar al gobernador del Reino de Polonia, Fyodor Berg, disparando y arrojando bombas desde la casa de Zamoyski, que había sido elegida porque estaba en la ruta habitual del gobernador y porque su fachada podía ser cerrada con cerrojos, facilitando una posible fuga.

El ataque fracasó. Berg salió ileso y, tras calmarse, ordenó la demolición del edificio usando cañones. Más tarde dejó que los cosacos "limpiaran" los restos, tirando por las ventanas todo lo que pudieron, incluso el piano que una vez había sido tocado por Fryderyk Chopin. El episodio quedó inmortalizado en un poema de Cyprian Kamil Norwid.

Confiscación y uso militar

Los conspiradores capturados fueron juzgados y ejecutados. Como castigo adicional, el edificio fue incautado por las autoridades zaristas bajo el pretexto de servir como "ejemplo eterno y educación para la población rebelde de Varsovia". Se le colocó la señal "Kazionnyje Zdanje" y quedó bajo control militar, albergando incluso un club ruso.

¿Cómo recuperar la propiedad que el zar ruso arrebató al Estado polaco?

Durante el exilio, Andrzej Zamoyski intentó recuperar su propiedad sin éxito. La Primera Guerra Mundial trajo la salida de los rusos de Varsovia, pero la casa no volvió a los herederos; el Tesoro del Estado la tomó y la señaló como "Casa del Estado", manteniéndola bajo control militar.

Intentos de restitución tras la independencia

Tras la ocupación alemana y la restauración de la independencia, los descendientes de Zamoyski presentaron un memorándum al entonces Jefe de Estado, Józef Piłsudski, solicitando la devolución del inmueble. Piłsudski remitió el caso al Ministerio de Agricultura y Bienes del Estado, que respondió que la resolución quedaría suspendida hasta que el Sejm aprobara una ley sobre los bienes confiscados por las particiones.

Los herederos argumentaron que la casa nunca había sido confiscada judicialmente, sino que se trataba de un robo común. El Ministerio, sin decidir, inició una gran remodelación del edificio, consolidando su posesión.

Acción judicial y polémica mediática

Ante la inacción del Ministerio, la familia Zamoyski interpuso una demanda ante el Tribunal de Distrito. La prensa, tanto de izquierda como de derecha, criticó duramente a los Zamoyski, acusándolos de ser "ricos que inician su relación con la patria liberada a través de litigios".

El representante del Tesoro, Franciszek Sprawliński, sostuvo que los despojados por el gobierno zarista esperaban una solución del Estado, que no podía asumir esas propiedades debido a deudas y servidumbres.

Sentencias desfavorables y el recurso al Tribunal Supremo

El Tribunal de Distrito declaró legal la inscripción hipotecaria del Tesoro y desestimó la demanda. La apelación ante la Corte de Apelaciones en mayo de 1921 confirmó la decisión y condenó a los herederos a pagar 251 550 marcos polacos en costas.

¿Cómo recuperar la propiedad que el zar ruso arrebató al Estado polaco?

Tras varios años de batallas legales, el Tribunal Supremo, el 17 de octubre de 1930, se alineó con la postura de los Zamoyski y devolvió el caso al Tribunal de Apelaciones para su reexamen.

La Ley de Restitución de 1931 y su traba

En 1931 el Sejm aprobó la esperada Ley de Restitución de bienes confiscados por los poderes de partición, permitiendo a los herederos recuperar propiedades tomadas después de los Levantamientos de Noviembre y Enero. No obstante, la normativa imponía un impuesto de hasta el 30 % del valor de la finca, lo que dificultaba enormemente la recuperación.

Según el historiador Stanisław Milewski, los descendientes del conde Zamoyski no lograron una restitución completa; la cuestión quedó en un limbo legal y financiero.

Conclusión

El caso de la casa Zamoyski ilustra cómo los efectos de decisiones autoritarias del siglo XIX siguieron resonando en la Polonia del siglo XX, enfrentando a una familia noble con la burocracia estatal y la legislación cambiante. Aún hoy, la historia sirve de recordatorio de los retos que implica la restitución de bienes expropiados por regímenes extranjeros.