Historia de Europa

Responsabilidades de Makarios por la falta de preparación de la Guardia Nacional en 1974

Situación de la Guardia Nacional en 1974

La Guardia Nacional de Chipre estaba lejos de estar en condiciones óptimas cuando, en 1974, se produjo la invasión turca. La mayor parte de la responsabilidad recae en el gobierno de Makarios, que no realizó una preparación adecuada del ejército grecochipriota.

Política de adquisiciones (1964‑1974)

Durante la década, el gobierno de Makarios adquirió material bélico casi exclusivamente de la Unión Soviética y, aun así, en cantidades muy limitadas. En 1964 se compraron 32 tanques T‑34/85 modelo 1943, totalmente superados por los tanques turcos M‑47 y posteriormente M‑48.

Con esos tanques se formó una división de composición reducida, complementada con 32 vehículos blindados ligeros BTR‑15V1 y apenas 20 cañones soviéticos M1944 de 100 mm, restos de la Segunda Guerra Mundial. También se adquirieron dos escuadrones de lanchas torpederas de clase P‑4 y se ordenaron misiles tierra‑aire SA‑2, que nunca llegaron.

Estas decisiones resultaron extrañas: la compra no cubría ni cuantitativamente ni cualitativamente las necesidades básicas del Ejército de Chipre (EF). Parecía que la política exterior de Makarios —jugar la carta de la URSS y, a la vez, la del Movimiento de Países No Alineados— primaba sobre la lógica militar.

Impacto de la política en la capacidad militar

La política socavó la capacidad del EF. Las leyes aprobadas por el gobierno redujeron drásticamente el número de conscriptos; en 1970, de los 11 700 previstos, solo servían 8 000. A la víspera del golpe de Estado, Makarios recortó aún más la duración del servicio, de modo que, cuando llegó la invasión, los batallones tenían apenas un tercio de su efectividad prevista.

Makarios consideraba al EF como un rival a su autoridad y, por eso, ignoró las peticiones del comandante del ejército, el general griego Moronis, y de sus sucesores, Charalambopoulos y Denisis, para reforzar la estructura y la disciplina.

El gobierno tampoco tomó medidas contra la insubordinación ni los desertores, lo que agravó la desorganización.

Desigualdad frente a los turcochipriotas

Mientras el EF se debilitaba, los turcochipriotas contaban con una reserva entrenada de 24 000 hombres, con servicio de cuatro años. Resulta paradójico que Makarios, que dependía exclusivamente de Grecia para la defensa, simultáneamente se opusiera a las decisiones del centro nacional desde 1963.

Estado real del ejército en 1974

Cuando los invasores llegaron, muchas unidades carecían del personal necesario para operar sus armas y sufrían graves carencias de oficiales. En teoría, el EF disponía de:

  • Un batallón de tanques.
  • Un batallón de reconocimiento con vehículos Marmon‑Herrington cedidos por Grecia.
  • Un batallón de infantería motorizada, aunque los vehículos eran insuficientes.
  • Tres escuadrones de comandos.
  • Quince batallones de infantería, todos a la mitad o menos de su efectividad.
  • Artilería: 20 cañones soviéticos de 100 mm, ocho cañones de montaña estadounidenses de 75 mm, ~50 cañones británicos de 25 pdr, 36 cañones antitanque de 57 mm y una escuadra de antiaérea.
  • Armamento individual británico y estadounidense (rifles Enfield, ametralladoras Bren, ametralladoras de .30 y .50, bazucas de 3.5 in, morteros de 60 mm, 81 mm y 4.2 in).

En el aire, la única garantía era la intervención de la Fuerza Aérea griega; en el mar, solo seis torpederas soviéticas anticuadas, con capacidad muy limitada.

Incluso el material disponible estaba mal mantenido: los T‑34/85 no tenían radios y permanecieron sin ellos hasta el final de su servicio; la falta de repuestos provocaba que muchos vehículos quedaran inmovilizados por averías.

Conclusión

La combinación de decisiones políticas erróneas, reducciones deliberadas del personal y una política de adquisiciones inadecuada dejó al ejército chipriota sin la preparación necesaria para enfrentar la invasión turca de 1974.