Inicios en la aviación
Georgios Tagalakis ingresó en la Fuerza Aérea (entonces Real Fuerza Aérea Helénica – EBA) como suboficial en 1940. En 1942 obtuvo su licencia de piloto en Rodesia.
Regreso a Grecia y combate contra la insurgencia
Tras la liberación, volvió a Grecia como segundo teniente y participó en operaciones contra los rebeldes, luego contra el Ejército Democrático de Grecia (DSE), pilotando un Spitfire V. En una misión cerca de la frontera, la artillería antiaérea yugoslava abrió fuego contra su avión, violando el derecho internacional.
Aterrizaje forzoso y captura
El avión quedó gravemente dañado y el teniente comandante se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el único terreno llano que encontró, dentro de Yugoslavia. Tagalakis sobrevivió, pero fue retenido como prisionero durante un mes; solo tras una fuerte presión internacional fue liberado.
Un pasado ya marcado por el fuego
No era la primera vez que era derribado. Anteriormente había sido derribado sobre territorio yugoslavo mientras atacaba a los ocupantes alemanes, apoyando a los partisanos de Tito. Ese accidente le dejó como “souvenir” un fragmento de metralla alemana alojado permanentemente en su hígado.
Última misión y muerte
Aunque podía haberse retirado, Tagalakis insistió en seguir volando en defensa de su país. El 23 de junio de 1947, durante una misión táctica de reconocimiento en la zona de Kaimaktsalan, fue abatido a bordo de un avión Harvard. Fue entonces cuando el DSE lo calificó de "fascista".