Mucho antes de la Conferencia de Medellín (1968), donde obispos latinoamericanos sentaron las bases de la llamada teología de la liberación, un grupo de frailes dominicos asentado en la isla caribeña de La Española sembró la semilla de esa misma visión al denunciar el sistema de encomiendas impuesto por los colonizadores españoles sobre los pueblos originarios.
Estos religiosos llegaron a la isla en 1510 bajo la conducción de Fray Pedro de Córdoba. Pronto percibieron el abuso y la violencia que los españoles ejercían contra la población indígena. Un año después de su arribo, aprovechando el inicio del Adviento, redactaron un sermón que sería pronunciado por Fray Antonio Montesinos, marcando el inicio de la lucha por la justicia en América.

Ego vox clamanti in deserto… He venido a hablarles como la voz de Cristo en el desierto de esta isla… Ustedes viven y mueren en pecado mortal, bajo la crueldad y tiranía que ejercen sobre estos pobres.
¿Con qué derecho y justicia mantienen a estos indios en una servidumbre tan cruel y espantosa? ¿Con qué autoridad han librado guerras detestables contra pueblos que solo buscaban vivir en paz? ¿Cómo pueden oprimirlos, dejarlos sin alimento ni curación, forzándolos a trabajar hasta la muerte para extraer oro cada día? ¿Qué sentido tiene que los evangelicen, los bauticen y les ofrezcan misa si luego los tratan como bestias?
¿Acaso no son hombres? ¿No poseen alma racional? ¿No deben amarlos como a sí mismos? ¿No sienten dolor? ¿Cómo pueden dormir tan profundamente ante tal injusticia? Sepan que, en su estado, solo los moros o turcos, que rechazan la fe de Cristo, podrían salvarse.
El domingo siguiente, la comunidad dominica de la isla, con Fray Montesinos como portavoz, advirtió a los colonos que, de persistir en la explotación, no serían admitidos a la confesión ni recibirían absolución. Estos sermones no fueron bien recibidos por los encomenderos; sin embargo, despertaron la conciencia de Bartolomé de las Casas, quien pronto se ordenó sacerdote y se convirtió en el primer defensor oficial de los pueblos indígenas de América.
Colaboración de Francisco José Serrano Araujo
Fuentes: Altas, culturas y bases de la colonización española – María Dolores Pérez Murillo; Historia de las Indias – Fray Bartolomé de las Casas; Memoria del fuego: Nacimientos – Eduardo Galeano.