Orígenes y primeros pasos
Krokondeilos (también escrito Krokodeilos o Akrokodylos) Kladas nació en 1425, hijo del oficial Theodoros Kladas, al servicio de los despotos de Mistra. La familia, de origen epiroto, había servido a los paleólogos desde 1296.
Del conflicto otomano‑veneciano a la rebelión
Durante la primera guerra turco‑veneciana (1463‑1470) Kladas combatió al lado de Venecia contra los otomanos. Tras el tratado de paz que entregó el brazo de Mani a los turcos, la población laconia se enfureció. Kladas, entonces señor del castillo de Agios Georgios, rechazó los ofrecimientos de tierras del sultán y se alió nuevamente con los venecianos.
El levantamiento de 1479
El 9 de octubre de 1479 partió de Coroni con un cuerpo de 1 600 hombres rumbo a Mani. Allí izó una bandera azul con cruz blanca junto a la roja de los paleólogos y la de San Marcos, llamando a los griegos a las armas. Según Konstantinos Satha, en un mes la fuerza rebelde alcanzó los 16 000 combatientes.
Los manioses, animados por la causa, tomaron los fuertes de Trigofilos y Oitylo, destruyeron guarniciones otomanas y capturaron torres estratégicas (Kastania, Gastela, Leftini, Androussa, Vaskos, Piagas y Papafigos) y pasos de montaña (Megalovouni y Maina).
Respuesta otomana
El sultán Mahoma V, preocupado porque Venecia pudiera apoyar la rebelión, ordenó a Ali Voumikos que sofocara el levantamiento. El 16 de enero de 1481 el ejército otomano atacó la torre de Trigofilos; los defensores fueron masacrados. Tres días después, en Oitylo, Kladas derrotó a una fuerza turca de unos 6 000 hombres, infligiendo unas 700 bajas.
Intervención veneciana y nueva ofensiva otomana
Los venecianos, para apaciguar al sultán, arrestaron a la familia de Kladas y lo excomulgaron. Sin embargo, el sultán envió a Sanjakbey Ahmed con 10 000 soldados en febrero de 1481. La rebelión se vio debilitada por disputas internas (el conflicto entre Kladas y el comandante griego Theodore Boas) y por la falta de apoyo veneciano.
El 4 de abril Ahmed llegó a Mani en galera. Los manioses, ahora reducidos a unos pocos cientos, intentaron resistir, pero fueron rodeados y su ejército se dispersó. Kladas logró rescatar a unos 50 hombres y refugiarse en una torre.
Fin heroico
En abril de 1481, mientras la flota del rey Fernando de Nápoles llegaba a Mani, Kladas recibió la oferta de embarcarse. Antes de partir, lanzó un ataque nocturno sorpresa contra los otomanos, infligiendo graves bajas. Al día siguiente, él y sus sobrevivientes abordaron los galeras y se dirigieron a Nápoles.
Al servicio del rey de Nápoles, Kladas combatió en el norte de Epiro. En 1490 fue capturado por los otomanos y ejecutado mediante desmembramiento, convirtiéndose en mártir de la causa griega.