Historia de Europa

Batalla naval nocturna de 880: los bizantinos derrotan a los árabes

Batalla naval nocturna de 880: los bizantinos derrotan a los árabes

Contexto de las batallas navales en la Antigüedad y la Edad Media

En la época antigua y medieval los combates en alta mar eran extremadamente complejos. Tras los disparos iniciales, las embarcaciones se acercaban para embestir o para que sus tripulaciones abordaran al enemigo, lo que exigía gran pericia náutica y coordinación. En plena noche la dificultad se multiplicaba, por lo que los enfrentamientos nocturnos eran muy raros.

La amenaza árabe y la alerta bizantina

Una de esas excepciones ocurrió en el año 880 d.C., cuando la flota bizantina se enfrentó a una incursión naval árabe cerca de Cefalonia. En ese periodo el Imperio Bizantino combatía a la dinastía árabe de los Aghlabíes, que dominaba el norte de África y realizaba frecuentes raids contra territorios imperiales.

Gracias a la red de vigías costeros, los bizantinos recibieron aviso inmediato de la aproximación de unas sesenta naves árabes de gran tamaño, según relata el cronista Ioannis Skylitzis.

El almirante Nassar y la reorganización del ejército

El drúgario (almirante) Basileus, conocido en los anales como Nassar, zarpó sin demora desde la ciudad de Ploimos con la flota destinada a interceptar a los invasores. Al llegar a Metrón, parte de los remeros intentó desertar, lo que provocó una momentánea desorganización.

Nassar restableció rápidamente el orden, incorporando también tropas de la región del Peloponeso. El emperador Basilio I el Macedonio, por su parte, tomó medidas drásticas contra treinta prisioneros sarracenos en el Hipódromo de Constantinopla, obligándolos a cubrirse la cara con tabaco, flagelarlos y ejecutarlos, como muestra de la severidad de la represión.

La emboscada nocturna

Mientras los árabes, creyendo que los bizantinos estaban debilitados, desembarcaban y saqueaban la costa peloponesa, Nassar mantuvo la vigilancia. Al comprender que los invasores habían bajado la guardia, ordenó el ataque al anochecer. Los barcos bizantinos, invisibles en la oscuridad, sorprendieron a los árabes, que no esperaban una ofensiva nocturna.

Los bizantinos emplearon fuego griego, incendiando los buques enemigos y aniquilando por completo la flota árabe. Los saqueadores que habían puesto pie en el Peloponeso fueron también masacrados.

Resultado y repercusión en el sur de Italia

Tras la victoria, Nassar condujo su escuadra hasta el sur de Italia, donde reforzó a los generales Procópio y Leo Apostípico, que combatían a los árabes en esa región. Juntos lograron otra importante victoria naval, consolidando la supremacía bizantina en el Mediterráneo occidental.

El misterio de la deserción de los remeros

La fuga de los remeros sigue siendo un enigma histórico. Dos teorías predominan: la primera sugiere que los desertores eran esclavos árabes que aprovecharon la oportunidad para escapar, lo que explicaría la brutal represalia contra los sarracenos. La segunda plantea que Nassar habría planeado la deserción como una estratagema para confundir al enemigo y atacar cuando sus guardias estuvieran relajadas.