Introducción
En la edición del 13 de enero de 2002 de To Vima tis Kyriaki se publicó un artículo titulado “El plan Acheson y Rhodes”, lleno de inexactitudes y fantasías. El columnista acusó al entonces primer ministro griego, Georgios Papandreou, de aceptar a la ligera el llamado “Plan de Acceso” sin estudiarlo y de ceder territorios a Turquía. Ioannis Sossidis, protagonista de las negociaciones con EE. UU., refuta esas afirmaciones.
La carta de Dean Acheson
El 20 de agosto de 1964 el presidente de EE. UU., Lyndon B. Johnson, envió a través del embajador en Atenas, H. Labouisse, un mensaje del ex‑secretario de Estado Dean Acheson al primer ministro griego. El documento, entregado ante testigos del cuerpo diplomático estadounidense, contenía la propuesta definitiva del llamado “Plan Acheson”.
Contenido esencial del plan
- Presionar a Turquía para que renuncie a cualquier demanda de soberanía sobre territorio chipriota y limite su presencia a un arrendamiento de 50 años de una franja de la península de Karpas.
- Establecer una zona militar estratégica para la defensa de los enfoques al interior turco, bajo control griego.
- Crear un régimen para los turco‑chipriotas similar al de los musulmanes de Tracia occidental, con representación en el gobierno y dos distritos bajo autoridad griega.
- Repatriar a los refugiados de Constantinopla expulsados desde 1955 y devolver el estatus especial de Imbros y Tenedos.
- Eximir del arrendamiento la zona del monasterio de Agios Andrés y su carretera de acceso.
Reacción del gobierno griego
Según Sossidis, el primer ministro Papandreou nunca aceptó el plan sin estudiarlo; al contrario, lo rechazó porque el arzobispo Makarios se opuso firmemente. Cuando Papandreou preguntó por la causa del rechazo, la respuesta fue: “Consigue a Petros (Garofalias) que te lo explique”. El ministro de Defensa añadió que aceptar el plan provocaría sangre en Chipre.
El papel de Makarios
Makarios había aceptado los Acuerdos de Zúrich y Londres, que excluían la unión de Chipre con Grecia y permitían bases militares británicas. Sin embargo, el 3 de diciembre de 1963, sin consultar a Atenas y bajo presión del Alto Comisionado británico, tomó una iniciativa que provocó una de‑facto partición de la isla y una amenaza de invasión turca, que solo se evitó gracias a la defensa griega.
Desarrollo de la mediación
Tras la carta de Acheson, Sossidis regresó a Ginebra el 21 de agosto de 1964 y, junto al sacerdote D. Nikolareiz, comunicó la aceptación griega de las propuestas, solicitando dos mejoras: desplazar 20 km al este la línea de la base turca y excluir del arrendamiento el monasterio de Agios Andrés y sus alrededores. Papandreou, sin embargo, recibió la orden de rechazar el plan por la negativa de Makarios.
Respuesta estadounidense
El presidente Johnson respondió que estaba dispuesto a repetir la mediación, pero que la soberanía de la base debía transferirse a Turquía, no simplemente arrendarla. El 4 de septiembre de 1964 Papandreou envió una carta de agradecimiento a N. Acheson y la mediación concluyó, dejando sin efecto la solución unificadora de Chipre.
Conclusiones de Sossidis
El testimonio demuestra que ni Papandreou ni el gobierno griego aceptaron el Plan Acheson sin conocerlo; lo rechazaron porque Makarios lo desconocía y se oponía. La responsabilidad del fracaso recae, según Sossidis, en figuras como Loukis Akritas y P. Garoufalias, no en el primer ministro.
Nota final
El autor recuerda que el líder de EOKA, Georgios Grivas, luchó contra los invasores y que cualquier calificación despectiva hacia él es injusta. Con respeto, Ioannis N. Sossidis, embajador de Grecia.