Historia de Europa

La feroz “batalla a pie” en el mar: gran derrota y masacre de los latinos

La feroz “batalla a pie” en el mar: gran derrota y masacre de los latinos

Contexto histórico

Desde la toma de Constantinopla por los cruzados de la Cuarta Cruzada en 1204, la península griega no disfrutó de paz. Tras recuperar la capital, el nuevo emperador bizantino, Miguel VIII Paleólogo, intentó restaurar el imperio.

En este marco se produce la batalla naval de Demetría. En 1274‑75, según la mayoría de los cronistas, el emperador envió sus fuerzas contra el señor griego de Tesalia, Juan Duque, aliado de los latinos. En la batalla terrestre de Nueva Patras (actual Ypati, Ftiotida) el ejército bizantino fue derrotado, mientras que la flota paleóloga se dirigía a la costa tesalia para apoyar la campaña.

Fuerzas en combate

Según el historiador bizantino Nikiforos Grigorás, la flota imperial contaba con más de 50 naves; fuentes occidentales mencionan 80, aunque suelen exagerar la capacidad bizantina. El almirante al mando era el experimentado y valiente general Alexios Doukas Philanthropinos.

Del lado latino, el gran señor de la época, Guillermo de Verona, junto al veneciano Filipo Sanudo, decidió atacar la armada anclada en Demetría. Los latinos disponían de 62 barcos, mayormente lombardos y venecianos, pese a que Bizancio y Venecia no estaban en guerra.

Desarrollo de la batalla

Los latinos lanzaron un ataque sorpresa. Sus naves, más robustas y equipadas con torres de madera llenas de soldados, superaban en fuerza a los barcos bizantinos, que eran más ligeros y ágiles. Al intentar abordar, los bizantinos perdieron la ventaja de la maniobrabilidad y la contienda se transformó en una «batalla a pie» sobre la cubierta del mar.

La victoria parecía segura para los latinos, pero en ese momento llegaron refuerzos bizantinos bajo el mando del hermano del emperador, el general Juan Paleólogo. Los recién arribados abordaron sus propias naves y contraatacaron, reavivando la lucha cuerpo a cuerpo.

El combate continuó durante todo el día, sangriento y obstinado, hasta que cayó la noche. Todas las naves latinas, salvo dos, fueron destruidas.

Resultado y consecuencias

Los bizantinos masacraron sin piedad a los latinos; entre los caídos se encontraba Guillermo de Verona. Sanudo fue capturado, pero sobrevivió. Fue una gran victoria y un giro inesperado a favor del Imperio.

Tras la batalla, el emperador Miguel nombró al famoso Licario (Ikarios en fuentes bizantinas) como almirante, fortaleciendo aún más la marina bizantina.

La feroz “batalla a pie” en el mar: gran derrota y masacre de los latinos