Historia de Europa

Turquía recuerda la masacre de Tripolitsa de 1821… y apenas responde

Turquía recuerda la masacre de Tripolitsa de 1821… y apenas responde

La polémica sobre la "masacre de Tripolitsa"

Las relaciones de Turquía con la historia son, en el mejor de los casos, muy selectivas. El propio Ministerio de Relaciones Exteriores turco emitió un comunicado calificando la masacre de turcos en Tripolitsa, ocurrida durante la liberación de la ciudad por los revolucionarios griegos en 1821, como una "mancha negra" en la historia.

¿Qué ocurrió realmente en 1821?

En este artículo no abordaremos los sufrimientos de los pontones, armenios, asirios y demás pueblos que cayeron bajo la espada turca. Nos centraremos exclusivamente en los hechos que rodearon el asedio de Tripolitsa. La respuesta breve a la pregunta "¿Los griegos mataron a los turcos en Tripolitsa?" es: SÍ. La cuestión es si esa violencia pudo haberse evitado, y la respuesta también es SÍ. El general Kolokotronis ofreció a los turcos sitiados garantías de rendición y, de hecho, permitió que los mercenarios albaneses al servicio del Imperio Otomano abandonaran la ciudad bajo su protección.

¿Por qué los turcos no aceptaron?

Los turcos se negaron a rendirse. Sin embargo, ¿no fueron ellos los que asolaron cada ciudad que conquistaron? ¿Acaso no saquearon Persia, Hungría, Austria y Ucrania? ¿Respetaron las condiciones al tomar el Peloponeso en 1461? ¿Construyeron pirámides con cabezas griegas? ¿No masacraron sin piedad, se apropiaron del pan, las mujeres y los niños de los pueblos bajo ocupación otomana?

El reclamo de misericordia

Los turcos nunca mostraron clemencia; por tanto, ¿por qué esperar que la muestren ahora? Cuatrocientos años de la peor esclavitud jamás vista no pueden ser borrados con facilidad. No se trata de condenar a Espartaco por haber matado a romanos, sino de reconocer que, durante la Revolución de 1821, muy pocos turcos fueron asesinados en comparación con la gran cantidad de griegos que perdieron la vida bajo el dominio otomano.

¿Se les puede pedir olvidar al héroe griego Diakos, quemado vivo, o el “paedomazoma” (mata‑niños) perpetrado por los otomanos? Los siglos de odio sembrado por los turcos han cosechado un odio igualmente despiadado. Hoy, incluso algunos defensores “griegos” de la versión turca intentan minimizar la responsabilidad.

Al final, lo único que los griegos han descubierto es la democracia, una herramienta que, esperamos, sirva para evitar que la historia se repita.