Invasión de Polonia (1 de septiembre de 1939)
El ejército alemán cruzó la frontera polaca, iniciando la Segunda Guerra Mundial. A pesar de la resistencia polaca, las fuerzas alemanas lograron una rápida victoria y gran parte del territorio quedó bajo control alemán.
Campaña de Francia y los Países Bajos (mayo‑junio de 1940)
En mayo de 1940, Alemania lanzó la ofensiva contra Francia, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo. Las tropas alemanas superaron la línea Maginot y, en cuestión de semanas, los ejércitos francés y neerlandés fueron derrotados. París cayó el 14 de junio y los Países Bajos fueron ocupados.
Operación Barbarroja (22 de junio de 1941)
La invasión de la Unión Soviética, conocida como Barbarroja, comenzó el 22 de junio de 1941. Los alemanes avanzaron rápidamente, llegando a las afueras de Moscú antes del invierno. Sin embargo, la contraofensiva soviética detuvo el avance y marcó el inicio del retroceso alemán.
Ocupación de gran parte de Europa (1940‑1942)
Durante los primeros años del conflicto, Alemania estableció un dominio sobre numerosos países: Austria, Checoslovaquia, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos, Francia, Polonia y amplias zonas del occidente soviético.