No hubo personal alemán en Cuba durante la crisis de los misiles de 1962.
Sin embargo, científicos alemanes desempeñaron papeles decisivos en el desarrollo de combustibles para cohetes durante la Primera Guerra Mundial y en la creación del misil V‑2 justo antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la caída del Tercer Reich, tanto la Unión Soviética como Estados Unidos reclutaron a muchos de esos expertos.