Carácter punitivo
El tratado fue considerado por muchos como excesivamente duro y punitivo, especialmente sus cláusulas de reparaciones, que obligaban a Alemania a pagar sumas exorbitantes a las potencias aliadas.
Resentimiento alemán
El tratado gozó de poca popularidad en Alemania y generó un sentimiento de humillación y resentimiento entre la población, lo que alimentó el nacionalismo y, a la larga, facilitó el ascenso de Adolf Hitler y el Partido Nazi.
Fracaso para evitar la Segunda Guerra Mundial
Las duras condiciones del tratado se consideran uno de los factores que contribuyeron al estallido de la Segunda Guerra Mundial.