1. Bloqueo británico
El principal factor fue el bloqueo naval impuesto por la Marina Real británica, que cerró los puertos alemanes impidiendo la importación de alimentos básicos como trigo, carne y otros productos agrícolas.
2. Desvío de recursos hacia la guerra
El gobierno alemán priorizó la producción de armamento y municiones, relegando la agricultura. Mano de obra, tierras y materias primas se destinaron al esfuerzo bélico, reduciendo la capacidad de producir alimentos.
3. Factores internos
a) Cosechas deficientes
Las condiciones climáticas adversas —sequías y lluvias intensas— provocaron cosechas bajas y una caída de la producción agrícola nacional.
b) Distribución ineficiente
La logística para llevar alimentos del campo a las ciudades era deficiente, lo que generó escasez en áreas urbanas.
4. Pérdida de territorios productivos
Antes de la guerra, Alemania contaba con los recursos de Alsacia‑Lorena y de los territorios polacos anexados. La ocupación de esas regiones durante el conflicto supuso la pérdida de importantes fuentes de alimentos.
5. Falta de sustitutos
La ausencia de fertilizantes, piensos y otros insumos esenciales limitó la productividad agrícola interna.
6. Creciente demanda
El aumento del número de soldados y la movilización de la población civil hacia la industria bélica disparó la demanda de alimentos, agotando aún más los escasos recursos.
En conjunto, estos factores provocaron racionamiento, malestar social y, en última instancia, contribuyeron al colapso interno que precedió la derrota alemana en 1918.