Operación Spring (19‑20 de agosto de 1944)
El 19 de agosto de 1944, el Ejército alemán intentó una contraofensiva contra las divisiones canadienses que avanzaban en la zona de Falaise. La operación, denominada Operación Spring, comenzó con un intenso bombardeo de artillería seguido de ataques de infantería y unidades de tanques. Los alemanes lograron romper temporalmente algunas líneas canadienses y avanzar hacia la ciudad de Falaise, obligando a los soldados de Canadá a retroceder y reorganizarse.
Aunque la presión alemana fue fuerte, los canadienses establecieron una defensa rígida, emplearon fuego de artillería de respuesta y, tras varias horas de combate, lograron contener el avance y volver a sus posiciones.
Operación Totalize (8‑9 de agosto de 1944)
Dos semanas antes, el 8 de agosto, las fuerzas aliadas —principalmente la II División Canadiense y unidades británicas— lanzaron la Operación Totalize, una ofensiva diseñada para romper la línea alemana en el sector de Caen y abrir el camino hacia Falaise. La acción incluyó un masivo bombardeo de artillería, el uso de tanques “Hobart’s Funnies” y una fase de infantería que encontró una férrea resistencia alemana.
Tras intensos combates, los alemanes fueron obligados a retroceder, lo que permitió a los canadienses avanzar y, eventualmente, participar en la famosa batalla de la Boca del Falaise, donde los aliados rodearon y derrotaron a gran parte del ejército alemán.
Importancia de ambos episodios
Los enfrentamientos de Falaise y la ruptura de la línea alemana en Totalize marcaron un punto de inflexión en la campaña de Normandía. Las contraofensivas alemanas, aunque breves, demostraron la ferocidad del combate, mientras que las victorias aliadas despejaron el camino para la liberación de Francia y la derrota final de la Alemania nazi.