El ultimátum austro‑húngaro a Serbia (23 de julio de 1914)
El 23 de julio de 1914 Austria‑Hungría entregó a Serbia un ultimátum con una serie de exigencias que, de no cumplirse, justificarían una acción militar.
- Serbia debía condenar públicamente y rechazar la propaganda antiaustriaca que, según Viena, se difundía dentro de su territorio.
- Se requería suprimir cualquier publicación o manifestación pública de carácter antiaustriaco.
- Eliminar del ejército y de la administración a los funcionarios que hubieran participado en dicha propaganda.
- Permitir la participación de funcionarios austriacos en la investigación del asesinato del archiduque Francisco Fernando.
- Informar de inmediato a Viena sobre la ejecución de todas las medidas anteriores.
- Responder al ultimátum en un plazo máximo de 48 horas.
El incumplimiento de cualquiera de estos puntos habría sido considerado por Austria como causa suficiente para iniciar hostilidades.