Alianza con las Potencias Centrales
Durante la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano se unió a las Potencias Centrales, compuestas por el Imperio Alemán, el Imperio Austrohúngaro y el Reino de Bulgaria.
Entrada en la guerra
El Imperio ingresó al conflicto en noviembre de 1914, tras la llegada del crucero alemán SMS Goeben y del crucero de batalla SMS Breslau al estrecho de los Dardanelos, donde buscaron refugio.
Declaración de guerra de la Triple Entente
Como respuesta, Reino Unido y Rusia, dos de los países de la Triple Entente, declararon la guerra al Imperio Otomano.
Frentes de combate
El Imperio luchó en varios frentes: la campaña de Gallipoli, la campaña del Cáucaso y la campaña de Mesopotamia.
Derrota y armisticio
Derrotado, el Imperio firmó el Armisticio de Mudros en octubre de 1918.
Consecuencias territoriales
Como resultado del conflicto, perdió la mayor parte de sus territorios, incluidas las provincias árabes y los Balcanes.
Desmantelamiento y legado
El Imperio se disolvió en 1922, dando paso a la República de Turquía, establecida en su lugar.