Desmitificando el origen de la imprenta
Existe una idea errónea muy extendida: que la imprenta surgió en Europa. La realidad es que la primera prensa de tipos móviles se desarrolló en China, mucho antes de que Johann Gutenberg introdujera su famosa máquina en el siglo XV.
El ejemplo más antiguo que se conoce data de la dinastía Tang (aproximadamente siglo VII). Se trata de un pergamino impreso mediante técnicas de xilografía, que muestra que la capacidad de reproducir textos ya estaba presente en Asia.
Esta tecnología se difundió gradualmente por el continente asiático y, varios siglos después, llegó a Europa, donde se perfeccionó y popularizó durante el Renacimiento.