Boris Karloff (nacido William Henry Pratt; 23 de noviembre de 1887 – 2 de febrero de 1969) fue un actor inglés que alcanzó fama duradera como estrella del cine de terror, interpretando papeles icónicos como el monstruo de Frankenstein (1931) y la momia en The Mummy (1932).
Primeros años
Karloff nació en Camberwell, Londres, hijo de un diplomático anglo‑indio y una madre de ascendencia francesa y alemana. Inició su carrera actoral en el Reino Unido a principios de la década de 1910, participando en producciones teatrales y películas mudas.
Hollywood y el auge del terror
En 1919 se trasladó a Hollywood, donde al principio tuvo dificultades para despegar. En la década de 1930 se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de Universal Studios, protagonizando clásicos como The Old Dark House (1932), The Mask of Fu Manchu (1932), The Black Room (1935) y The Bride of Frankenstein (1935). En 1939 retomó el papel de Dr. Frankenstein en Son of Frankenstein, tercera entrega de la saga.
Versatilidad en los años 40
Durante la década de 1940 Karloff siguió trabajando en películas de terror, pero amplió su repertorio a la comedia, el western y el drama. Entre sus trabajos destacan House of Frankenstein (1944), Abbott and Costello Meet Frankenstein (1948) y el intenso drama The Snake Pit (1948).
Declive y últimos proyectos
En los años 50 su popularidad comenzó a menguar, aunque continuó actuando en cine y televisión hasta su fallecimiento en 1969.
Vida personal
Karloff estuvo casado dos veces: con Grace Radcliffe (1915‑1920), con quien tuvo una hija, Sara, y con Dorothy Stine (1924‑1969). Medía 1,93 m y poseía una voz profunda y resonante que reforzaba su presencia en pantalla.
Legado
Reconocido por colegas y aficionados, es considerado uno de los mayores actores de cine de terror de la historia. En 1999 la American Film Institute lo ubicó en el puesto 20 de su lista de los 50 “Grandes Leyendas del Cine Americano”.