El Tratado de Versalles persiguió varios objetivos, todos dirigidos a castigar a Alemania por su papel en la Primera Guerra Mundial y evitar que volviera a iniciar un conflicto.
1. Desarmar a Alemania
Se limitó drásticamente el tamaño del ejército alemán y se prohibieron armas como submarinos, tanques y aviones.
2. Debilitar la economía alemana
Se impusieron reparaciones económicas muy onerosas, lo que profundizó la crisis económica y dificultó la recuperación del país.
3. Modificar las fronteras de Alemania
Se le arrebató territorio, entregando Alsacia‑Lorena a Francia, Eupen‑Malmédy a Bélgica y partes de Prusia Occidental, Posen y Alta Silesia a Polonia.
4. Crear nuevos estados en Europa Central y del Este
Se fundaron naciones como Checoslovaquia, Polonia y Yugoslavia para reducir la influencia alemana en la región.
5. Establecer la Sociedad de Naciones
Se creó una organización internacional destinada a promover la paz y prevenir futuros conflictos.
En última instancia, el tratado no cumplió sus metas y, al ser percibido como injusto y punitivo, alimentó el resentimiento que facilitó el ascenso del nazismo y el estallido de la Segunda Guerra Mundial.