Durante los siglos XV al XVIII, varias potencias europeas lideraron el comercio transatlántico de esclavos, estableciendo colonias y rutas que trasladaron a millones de africanos a América. A continuación se describen las más destacadas.
Portugal
- Fue una de las primeras naciones europeas en participar, iniciando su actividad en el siglo XV.
- Creó colonias en África occidental y meridional, como Angola y Mozambique, desde donde exportó a millones de esclavos hacia Brasil y otras posesiones americanas.
España
- Su mayor participación se dio entre los siglos XVI y XVII.
- Controló territorios clave en el Caribe, como Cuba y La Española (actual República Dominicana y Haití), que sirvieron de centros de acopio y redistribución de esclavos.
Reino Unido
- Emergió como potencia esclavista en el siglo XVII y, para el XVIII, se convirtió en el mayor traficante.
- Fundó colonias caribeñas como Jamaica y Barbados, y sus barcos transportaron a millones de africanos a esas y otras colonias británicas.
Francia
- Destacó especialmente en el siglo XVIII.
- Poseía colonias como Saint‑Domingo (actual Haití), Martinica y Guadalupe, donde los esclavos trabajaban en plantaciones de azúcar y café.
Países Bajos
- Participó intensamente en los siglos XVII y XVIII, en gran parte a través de la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales.
- Controló puertos y colonias caribeñas como Curazao y Surinam, facilitando la llegada de esclavos africanos a sus plantaciones.