Contexto del comercio atlántico de esclavos
Los europeos no necesitaban una gran cantidad de esclavos para sus economías. El tráfico transatlántico de personas fue impulsado, en gran medida, por la codicia y la búsqueda de beneficios económicos.
Las potencias coloniales vieron en la esclavitud una oportunidad de obtener mano de obra barata para sus plantaciones y minas en América, pero la verdadera motivación era el lucro que generaba la compra y venta de seres humanos.