El archiduque Francisco Fernando de Austria no fue universalmente impopular, pero diversos sectores de la sociedad tenían motivos para criticarlo.
Conservadurismo
Defendía una monarquía autocrática y se oponía a reformas liberales, lo que chocaba con las crecientes demandas de democratización.
Políticas hacia los eslavos
Algunos grupos eslavos del Imperio consideraban que favorecía la supremacía alemana y veía a los movimientos eslavos como una amenaza a la unidad del Estado.
Carácter y matrimonio
Se le percibía autoritario y arrogante. Además, su esposa, Sofía de Hohenberg, no pertenecía a la familia real; su matrimonio morganático generó descontento entre la aristocracia.
Cuestiones sucesorias
Como heredero al trono, su posible ascenso despertaba temores de una mayor rigidez conservadora y de conflictos con los nacionalismos que buscaban autonomía o independencia.
Rivalidades políticas
En el complejo escenario político de los Habsburgo, varios grupos y rivales personales mantenían diferencias con el archiduque, alimentando percepciones negativas.
Conclusión
Estas inquietudes explican por qué ciertos sectores mostraron rechazo hacia Francisco Fernando, aunque la opinión pública era heterogénea y muchos seguían apoyando a la dinastía Habsburgo.