El primer campo de concentración
El primer campo de concentración de la historia moderna se estableció en 1904, en el marco del genocidio de los pueblos Herero y Namaqua en la entonces África Sudoeste Alemana, territorio que hoy corresponde a Namibia.
Conocido como Campo de Concentración de la Isla Shark, fue creado por la administración colonial alemana con el objetivo de internar y, en muchos casos, exterminar a miembros de las etnias indígenas Herero y Nama.
Este campamento marcó el inicio de una política de represión y exterminio que más tarde influiría en la concepción de los campos de concentración en el siglo XX.