Historia de Europa

Las fábricas de eunucos en Al-Ándalus

En artículos anteriores hemos tratado a los castrati y a los eunucos de la China imperial. En esta ocasión nos centramos en los eunucos que formaron parte de la sociedad de Al‑Ándalus.

Captura y destino de los prisioneros

Los prisioneros considerados «infieles» en las batallas y incursiones de los ejércitos andalusíes eran destinados a la esclavitud o incorporados como mercenarios. Entre estos últimos sobresalían los mercenarios eslavos al servicio de Abd al‑Rahmán III y Almanzor, conocidos por su lealtad y ferocidad.

Eunucos y su función

Algunos de los cautivos eran castrados para convertirse en eunucos y servir en los harenes, ya que se les consideraba «inofensivos» frente a las mujeres. Inicialmente realizaban tareas domésticas, pero con el tiempo varios llegaron a ocupar altos cargos en la administración del Califato de Córdoba e incluso participaron en conspiraciones palaciegas.

Las fábricas de eunucos en Al-Ándalus

El mercado de los eunucos

Durante la época del califato, el mayor centro de comercio de eunucos estaba en la capital, Córdoba. Los establecimientos donde se realizaba la castración, conocidos como «fábricas», se encontraban en Lucena (Córdoba) y en Verdún (Francia). Los prisioneros capturados eran transportados a estos lugares, donde se sometían a una operación brutal de la que no todos sobrevivían.

El comercio de este tipo de esclavos estaba prácticamente monopolizado por la comunidad judía, que gestionaba la captura, el transporte y la venta de los eunucos.

Fuentes

Trade and Traders in Muslim Spain, Eunuchs and castrati: a cultural history, Wikipedia, Etymologies, Blood Passover.

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