Lealtad del ejército bizantino
El ejército del Imperio bizantino estaba al servicio del emperador, quien era tanto jefe de Estado como comandante en jefe de las fuerzas armadas.
Los soldados juraban lealtad al emperador y obedecían sus órdenes sin cuestionarlas.
El papel del papa
El papa, como máximo líder de la Iglesia católica, no poseía autoridad política ni militar en el territorio bizantino. Su sede estaba en Roma, una ciudad que no formaba parte del Imperio.
Por lo tanto, el ejército bizantino nunca apoyó al papa en asuntos militares; su fidelidad estaba exclusivamente dirigida al emperador.