Los Artículos de la Confederación, la primera carta constitucional de los Estados Unidos, resultaron insuficientes y fueron sustituidos por la Constitución actual. A continuación se describen tres problemas fundamentales que presentaban.
1. Gobierno central débil
El Congreso Continental, único órgano bajo los Artículos, no tenía poder para hacer cumplir leyes, recaudar impuestos ni regular el comercio interestatal. Esa falta de autoridad impedía abordar asuntos nacionales y dificultaba que el país funcionara como una entidad cohesionada.
2. Ausencia de un mecanismo para resolver disputas
Los Artículos no preveían una corte suprema ni ningún procedimiento efectivo para dirimir conflictos entre los estados. Como consecuencia, las controversias persistían, generando tensiones y obstaculizando la cooperación entre las distintas regiones.
3. Falta de poderes ejecutivos y judiciales
La estructura unicameral del Congreso concentraba todo el poder, sin ramas ejecutivas ni judiciales separadas. La ausencia de separación de poderes dificultaba la gobernanza eficiente y el mantenimiento del Estado de derecho.
Estos problemas limitaron la capacidad de los Estados Unidos para operar como una nación funcional y motivaron la convocatoria de una nueva convención constitucional, que dio origen a la Constitución vigente hoy en día.