El palacio bajo el reinado de Enrique VIII
En 1525 el rey Enrique VIII compró el entonces llamado Palacio Tudor de Hampton Court, ubicado a orillas del río Támesis, y comenzó una ambiciosa remodelación que lo convertiría en la imponente residencia real que conocemos hoy.
Durante su reinado, Enrique VIII y sus seis esposas pasaban los veranos en el palacio, disfrutando de los festines, torneos y representaciones teatrales que el extenso complejo ofrecía.
Así, el palacio de Hampton Court se transformó de una sencilla casa de campo Tudor a una verdadera joya arquitectónica del Renacimiento inglés.