Contexto de la Ley Lend-Lease
En marzo de 1941 el Congreso de los EE. UU. aprobó la Ley de Préstamos y Arrendamientos, que autorizaba al presidente a suministrar armas, equipos y materias primas a cualquier nación cuya defensa considerara esencial para la seguridad estadounidense. Entre los beneficiarios estaban Gran Bretaña, en guerra contra Alemania, y China, enfrentada a Japón.
Cómo la percibieron Alemania y Japón
Para Berlín y Tokio la medida representó una amenaza directa. El acto transformó a Estados Unidos, que hasta entonces se había mantenido neutral, en un proveedor activo de los aliados, incrementando su capacidad militar y su influencia estratégica.
Los alemanes y japoneses temían que el flujo masivo de armas y suministros fortaleciera a sus enemigos y dificultara la consecución de sus objetivos de guerra.
Reacciones de los regímenes del Eje
Ambos gobiernos intentaron influir en la opinión estadounidense: realizaron campañas de presión sobre el Congreso y, en algunos casos, amenazaron con declarar la guerra si la legislación se aprobaba. Sin embargo, sus esfuerzos no lograron detener la iniciativa, y la Ley Lend-Lease entró en vigor el 11 de marzo de 1941.
Consecuencias
La Ley Lend-Lease permitió a los Aliados recibir ayuda material sin coste inmediato, lo que resultó decisivo para equilibrar la balanza del conflicto y, en última instancia, para la victoria de la coalición antinazi y antijaponesa.