Contexto histórico
La Batalla de Vicksburg se libró entre el 18 de mayo y el 4 de julio de 1863, durante la Guerra Civil estadounidense. Fue una de las campañas más importantes del conflicto, ya que su victoria permitió a la Unión controlar el río Mississippi.
Importancia estratégica
Al tomar Vicksburg, la Unión dividió al territorio confederado en dos, dificultando la logística y el movimiento de tropas del sur. El control del Mississippi también aseguró una ruta de suministro crucial para el norte.
La reacción de Abraham Lincoln
Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos en ese momento, recibió la noticia de la rendición de Vicksburg con gran satisfacción. En una carta a su secretario de guerra, Edwin M. Stanton, Lincoln escribió que la victoria era "una gran y gloriosa victoria para la causa de la libertad" y que había reforzado la moral del ejército y del pueblo norteamericano.
La caída de Vicksburg, junto con la victoria de Gettysburg (también el 4 de julio de 1863), marcó un punto de inflexión decisivo que acercó al país al fin de la guerra.