El legado del Imperio Romano dejó una huella profunda que combina logros notables y graves problemas. A continuación se resumen los principales aspectos positivos y negativos de su influencia.
Aspectos positivos
- Difusión de la civilización y cultura romanas (romanización) en los territorios conquistados.
- Mejora de la comunicación y el comercio mediante una extensa red de carreteras y puertos.
- Propagación del cristianismo y tolerancia relativa hacia diversas religiones.
- Un ejército permanente, disciplinado y eficaz que defendía y ampliaba las fronteras.
- Desarrollo de infraestructuras hidráulicas, como los acueductos que abastecían de agua a las ciudades.
- Innovaciones arquitectónicas: edificios públicos, teatros y el emblemático Coliseo.
- Creación de una red de vías y autopistas que facilitaba el desplazamiento de personas y mercancías.
Aspectos negativos
- Sobreexpansión militar que agotó recursos y generó conflictos continuos.
- Corrupción política y dificultades en la sucesión del poder.
- Inflación y devaluación de la moneda.
- Desigualdad económica, con grandes latifundios que concentraban la tierra en manos de pocos.
- Dependencia excesiva de la mano de obra esclava.
- Declive de los valores tradicionales y de la cohesión social.
- Invasiones de pueblos bárbaros que contribuyeron a la caída del Imperio.