1. Samurai (Bushi)
Los samuráis constituían la clase más alta y ostentaban el poder político y militar. Entrenados en artes marciales, eran responsables de mantener el orden y la seguridad.
Juraban lealtad a sus señores (daimyō) y seguían el estricto código de honor conocido como bushidō.
2. Campesinos (Hyakushō)
Los campesinos formaban la mayoría de la población. Su labor principal era la agricultura; trabajaban la tierra y pagaban tributos a los señores samuráis.
Estaban ligados a la tierra y tenían escasas posibilidades de cambiar de ocupación.
3. Artesanos (Shokunin)
Los artesanos eran hábiles fabricantes de cerámica, textiles, metalurgia y otros productos. Solían vivir en barrios especializados y organizarse en gremios.
Su posición social era inferior a la de los samuráis pero superior a la de los comerciantes.
4. Comerciantes (Chōnin)
Los comerciantes ocupaban el último escalón de la jerarquía. Se dedicaban al comercio y la venta, principalmente en las ciudades.
Aunque muchos alcanzaron gran riqueza, eran despreciados por los samuráis por su actividad orientada al lucro.
5. Restricciones sociales
Las clases estaban separadas de forma rígida: el matrimonio, la adopción y hasta el vestir estaban regulados para preservar los límites sociales.
La movilidad social era muy limitada; se esperaba que cada individuo permaneciera en la clase que le correspondía.
El shogunato Tokugawa controlaba estrictamente las interacciones, fomentando la lealtad y la obediencia dentro de este orden.
Esta estricta jerarquía buscaba garantizar la estabilidad y mantener el equilibrio de poder durante más de dos siglos de dominio Tokugawa.