Exclusión de las mujeres
Las mujeres representaban cerca de la mitad de la población de Atenas, pero no tenían ningún derecho político. No podían votar, ocupar cargos públicos ni poseer propiedades, y debían estar siempre acompañadas de un pariente varón cuando se desplazaban en público.
Ciudadanía restringida
Solo los varones atenienses mayores de dieciocho años tenían derecho a participar en la Asamblea y a votar en las elecciones. Este requisito excluía a mujeres, esclavos, metecos (extranjeros residentes) y a cualquier hombre que no poseyera la ciudadanía plena.
Desigualdad entre ricos y pobres
Aunque la Asamblea estaba abierta a todos los ciudadanos, los más acomodados ejercían una influencia desproporcionada. Podían financiar campañas, comprar cargos y presionar a los votantes menos pudientes, lo que convertía la política en un terreno favorable a la élite.
Inestabilidad política
El sistema ateniense sufría frecuentes luchas de poder entre facciones rivales, lo que provocaba crisis y dificultaba el funcionamiento efectivo del gobierno.
Conclusión
Aunque la democracia de Atenas fue un hito histórico al basarse en la idea de que los ciudadanos podían participar en la toma de decisiones, sus limitaciones la alejaban de ser una democracia plena.