1. Sinterklaas
En los Países Bajos, la fiesta principal de regalos no es la Navidad, sino Sinterklaas, que se celebra el 5 de diciembre.
Sinterklaas es una figura legendaria basada en San Nicolás. Llegó en barco de vapor desde España acompañado de sus ayudantes, los Zwarte Pieten.
La noche anterior, los niños dejan sus zapatos junto a la chimenea; Sinterklaas los llena de regalos y dulces.
2. Kerstmis (Navidad)
La Navidad, conocida como Kerstmis, tiene un carácter más discreto que Sinterklaas.
La comida principal suele celebrarse en la víspera de Navidad (Kerstavond) e incluye típicamente ganso o pavo asado, puré de patatas y col roja.
Entre los postres tradicionales destacan los pepernoten (galletas de jengibre) y el stollen, un pan dulce con frutos secos y especias.
3. Decoraciones y tradiciones
Las casas holandesas se adornan con luces navideñas, velas y coronas. Un árbol de Navidad (kerstboom) también es habitual.
En la mañana de Navidad, los niños pueden encontrar pequeños regalos bajo el árbol, dejados por el Kerstman (Papá Noel).
4. Servicios religiosos y villancicos
Muchas personas asisten a la misa de Nochebuena o al día de Navidad.
Los villancicos tradicionales son muy populares, y en varios pueblos se organizan mercadillos navideños con música en vivo y puestos festivos.
5. Tiempo en familia
La Navidad en los Países Bajos se centra en compartir momentos con la familia y los seres queridos.
El énfasis está en la gezelligheid, esa sensación de calidez y convivialidad.
Algunas familias intercambian regalos el día de Navidad, aunque la entrega principal de obsequios sigue siendo Sinterklaas.
6. Día de San Esteban (Segundo día de Navidad)
Al día siguiente de la Navidad se conoce como Tweede Kerstdag, o Segundo día de Navidad, y es festivo nacional.
Muchos aprovechan para visitar a familiares o practicar actividades al aire libre, como patinaje sobre hielo o trineo, siempre que el clima lo permita.