Contexto histórico
Durante la época colonial, dos grupos sociales se destacaron por su resistencia a las imposiciones británicas: los comerciantes y los artesanos. Su descontento sentó las bases de la posterior rebelión y la búsqueda de independencia.
Comerciantes
Los comerciantes se vieron gravemente afectados por las leyes de navegación y los impuestos pesados sobre las mercancías importadas de Gran Bretaña. Estas restricciones, como la Ley de Navegación y la Ley del Azúcar, redujeron sus ganancias y dificultaron competir con los propios comerciantes británicos.
Artesanos
Los artesanos también sufrieron debido a normativas que limitaban la producción de ciertos bienes en las colonias, como la Ley de Lana. Estas prohibiciones restringieron sus oportunidades de ganarse la vida y les dificultaron mantener a sus familias.
La combinación de intereses económicos y la presión de las leyes británicas provocó que ambos grupos formaran coaliciones y organizasen protestas que eventualmente alimentaron el movimiento independentista.