Antecedentes
Los vencedores de la Primera Guerra Mundial, entre los que se encontraban Gran Bretaña y Francia, buscaban castigar a Alemania por haber iniciado el conflicto y la devastación que provocó.
El Tratado de Versalles
Firmado en 1919, el tratado impuso a Alemania una serie de sanciones: pérdidas territoriales, limitaciones militares y el pago de reparaciones de guerra muy elevadas. Estas reparaciones pretendían compensar a los países aliados por los daños sufridos.
Consecuencias
El enorme peso económico de las reparaciones desencadenó una profunda crisis en Alemania, provocando inestabilidad política y dificultades económicas durante el periodo de entreguerras.